EL EJÉRCITO DEL NORTE (PRIMERA CAMPAÑA 1810-1811)

El Ejército del Norte, denominado en los documentos de su época Ejército Auxiliar del Perú, Ejército del Perú o Ejército Auxiliar Combinado del Perú, ya que aún cuando era argentino, su objetivo era liberar al Alto Perú y al Perú del dominio español, fue el primer cuerpo militar desplegado por las Provincias Unidas del Río de la Plata en la guerra de la Independencia Argentina

Desde el 9 de julio de 1810, fecha de partida de la primera expedición al Perú, hasta el 12 de junio de 1817, cuando se produjo la derrota de las fuerzas patriotas al mando del General GREGORIO ARÁOZ DE LAMADRID en la batalla de Sopachuy,fueron varios los intentos que se realizaron para lograr la adhesión del territorio altoperuano a los postulados de Mayo y la expulsión de los realistas que desde allí, amenazaban su futuro y tres de ellos, estuvieron a cargo del Ejército del Norte (ver Segunda Campaña y Tercera Campaña del Ejército del Norte)..

Su presencia en la región noroeste de la actual República Argentina, bajo el mando sucesivo de FRANCISCO ORTÍZ DE OCAMPO, MANUEL BELGRANO, JOSÉ DE SAN MARTÍN Y JOSÉ RONDEAU, junto con  la de los gauchos de GÚEMES,  protagonizó uno de los más épicos episodios de la lucha por nuestra Independencia, contra los realistas y los fieles a la corona de España, que aún se resistían a desprenderse de “la madre patria”.

El inicio de la Campaña
La Primera Junta de Gobierno, estimó que serían suficientes 500 hombres para auxiliar a los pueblos del Alto Perú, que considerando los sucesos producidos en Chuquisaca y La Paz, se suponían favorables a la Revolución de Mayo de 1810, pero puesto en marcha el plan contrarrevolucionario descubierto en la provincia de Córdoba, dispuso el envío de una fuerza superior hacia el Alto Perú, que debía de detenerse en Córdoba para reducir a los insurreccionados. Mil ciento cincuenta hombres (todos voluntarios), al mando del Coronel de Arribeños FRANCISCO ORTÍZ DE OCAMPO, con el Teniente Coronel ANTONIO GONZÁLEZ BALCARCE como Segundo Jefe, el Doctor HIPÓLITO VIEYTES como representante de la Junta, parten entonces el 9 de julio de 1810 hacia el norte, con la misión de:

*. Hacer reconocer la autoridad de la Junta de Buenos Aires.
*. Despertar en los pueblos el entusiasmo por la causa de la Revolución de Mayo,
*. Revocar las autoridades contrarias a la misma y designar delegados al Congreso que se reunirá oportunamente para decidir acerca de la forma de Gobierno que se adoptará.
*. Sofocar el movimiento contrarrevolucionario surgido en Córdoba, encabezado por SANTIAGO DE LINIERS.
*. Asegurar en primer término la posesión del territorio cordobés de gran importancia militar por su situación geográfica, así como por su relativa abundancia de recursos.
*. Incrementar los efecivos de la expedición, incorporando nuevos voluntarios a la misma.

Luego de dominar la insurrección producida en Córdoba, el 28 de agosto de ese año, en el paraje denominado “Cabeza de Tigre” (en el actual Departamento Marcos Juárez de la provincia de Córdoba), fueron fusilados por orden de la Junta, SANTIAGO DE LINIERS, el Gobernador de esa provincia GUTIÉRREZ DE LA CONCHA, el Coronel SANTIAGO ALLENDE, el oficial real JOAQUÍN MORENO y el asesor legal del Gobernador, VICTORINO RODRÍGUEZ.

Con el fin de impedir el avance de esta fuerza de los patriotas, el general realista JOSÉ MANUEL GOYENECHE marchó hacia Tupiza, donde pensaba reunirse con las guarniciones de Chuquisaca y Potosí, comandadas por sus respectivos gobernadores NIETO y DE PAULA SANZ, pero las sublevaciones producidas en Chuquisaca y La Paz, lo obligaron a regresar. Conocido esto, BALCARCE apresuró su marcha y llegados a Cotagaita, 400 kilómetros al Norte de Jujuy, atacó a los realistas. Las fuerzas realistas compuestas por 2.000 hombres al mando del General JOSÉ DE CÓRDOBA lograron rechazar el ataque y BALCARCE se vio obligado a retroceder hacia el Sur, sin que soprendentemente, el comandante realista atinara a perseguirlo.

Comprendiendo su error, CÓRDOBA al mando de unos 800 hombre y cuatro cañones, inició una tardía persecusión. Los alcanzó en Suipacha, donde lo esperaba BALCARCE, quien contando con 600 hombres y dos cañones, le infliguió una definitiva derrota, tras lo cual, por orden de CASTELLI fueron fusilados NIETO, DE PAULA SANZ y CÓRDOBA, por habérselos hallado culpables de la matanza que realizaran en Chuquisaca  (25/05/1810) y  La Paz (16/07/1810), cuando estas dos localidades del Alto Perú se sublevaron (ver Rebeliones de Chuquisaca y La Paz).

El Ejército del Norte continuó luego su marcha y llegado a Huaqui, a orillas del río Desaguadero, límite entre los virreinatos del Río de la Plata y del Perú acampa ocupando dos valles separados por una cadena de cerros, mientras que los realistas, al mando ahora de GOYENECHE lo hacen sobre la orilla opuesta del Desaguadero en territorio del virreinato del Perú.

El 16 de mayo de 1811, el representante de la Junta de Buenos Aires, que marchaba como jefe supremo de las fuerzas patriotas, JUAN JOSÉ CASTELLI, firmó un Armisticio con el jefe realista GOYENECHE, acordando suspender las hostilidades por el término de cuarenta días a partir de esa fecha.

No obstante que aún se hallaba vigente este Armisticio, el 20 de junio GOYENECHE sorpresivamente atacó a los patriotas, logrando una victoria aplastante que se conoce como “el desastre de Huaqui” (ver Batalla de Huaqui) y que tuvo fatales consecuencias para el futuro del movimiento iniciado el 25 de Mayo de 1810, ya que produjo la desaparición del ejército patriota de esos escenarios, anuló las ventajas logradas hasta ese momento y entregó nuevamente el Alto Perú a la dominación realista.

Consecuencias de la Primera Campaña al Alto Perú del Ejército del Norte
*.. Aniquilamiento de del movimiento contrarrevolucionarios de Córdoba.
*.. La victoria obtenida en Suipacha, provocó la sublevación del Alto Perú y le dio a los patriotas el dominio de esos territorios.
*.. La derrota de Huaqui que prácticamente significó la desaparición del ejército patriota en ese escenario, anuló las ventajas conseguidas después de Suipacha y entregó de nuevo el Alto Perú a la dominación realista.

Tuvo que pasar casi un año, para que el gobierno de Buenos Aires decidiera renovar sus esfuerzos para reconquistar el Alto Perú y desalojar definitivamente a los realistas. En 1812, el Triunvirato decidió hacer una segunda campaña auxiliadora al Alto Perú y la puso al mando del General MANUEL BELGRANO (ver El Ejército del Norte, Segunda Campaña).

Fuente: Atlas Histórico Militar Argentino, Coronel Martín Suarez, Ed. Círculo Militar, Buenos Aires, 1974,

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