EL DESBANDE DE TOLEDO (08/11/1865)

Fue una deserción masiva de soldados entrerrianos, reclutados por la fuerza, para ser enviados al frente durante la a guerra con Paraguay y que se negaron a combatir a un pueblo considerado su amigo

El gobernador de la provincia, JUSTO JOSÉ DE URQUIZA que había ordenado un “leva forzosa” de ciudadanos para enviarlos a combatir durante la guerra con Paraguay, esta vez, había logrado reunir en Toledo miles de hombres, pero nuevamente, como había sucedido en julio de ese año en Basualdo, se puso en evidencia la impopularidad de esta guerra en las provincias con vocación federal, fuertemente “anti mitristas”, que apelaban a este recurso para mostrar su rechazo a la guerra con Paraguay.

De nada valieron los esfuerzos de URQUIZA, para evitar “el desbande”. No contaba con el apoyo de los líderes provinciales, que como RICARDO LÓPEZ JORDÁN, vieron que la situación podría brindarles ventajas políticas. El sentimiento popular era contrario al conflicto y los soldados entrerrianos rechazaron marchar contra Paraguay, y expresaron su disposición a luchar contra «porteños y brasileños» (sus enemigos tradicionales, pero no contra los paraguayos.

Una gran parte de las tropas ya se había “desbandado” del campamento de Basualdo en la noche del 7 de julio y URQUIZA había ordenado fusilar a los desertores y arengó a sus tropas, pero nada pudo hacer para detener esta nueva deserción masiva, que se repitió desde el de Toledo.

El episodio evidenció la impopularidad de la guerra, la debilidad de la autoridad nacional en la región y fortaleció el liderazgo de LÓPEZ JORDÁN, al quedar bien instalado como auténtico representante del sentir federal del pueblo entrerriano, contra la hegemonía centralista de Buenos Aires (ver Guerra con Paraguay).

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *