EL CARLOTISMO (1808)

El carlotismo fue un  proyecto político creado con la idea de instalar en el Río de la Plata, una monarquía independiente encabezada por la Infanta CARLOTA ISABEL DE BORBÓN, hermana del rey FERNANDO VII de España y esposa del príncipe regente JUAN de Portugal.

El 3 de marzo de 1808, luego de que Napoleón invadiera España,  la Infanta Carlota, princesa de Portugal,  envió al Río de la Plata, con un mensaje para LINIERS, al médico italiano CARLOS JOSÉ GUEZZI, que también desempeñaba el papel de espía. En el documento anunciaba que ante la usurpación del trono español y la prisión de su hermano Fernando, se consideraba depositaria y defensora de los derechos de la dinastía borbónica en América y se ofrecía para trasladarse inmediatamente a Buenos Aires.

La respuesta de LINIERS a estas inquietudes y pretensiones de la infanta fue que la jura a FERNANDO VII y el reconocimiento de la Junta Suprema de Sevilla, que según él representaba al soberano, no le permitía «innovar sin su acuerdo», y que en el virreinato todos estaban dispuestos a defender los derechos del soberano y mantener su unidad. Similares respuestas tuvo la infanta de parte del Cabildo, la Audiencia, el obispo, el Consulado, el Cabildo eclesiástico y el gobernador de Montevideo FRANCISCO DE ELÍO.

Los “carlotistas”
El Ministro portugués SOUSA COUTINHO intentó entonces hallar partidarios de la Infanta en Buenos Aires enviando como agente a FELIPE DA SILVA TELLES CONTUCCI. Este contaba con el apoyo de un grupo de patriotas exiliados en Río de Janeiro, entre los que se encontraba SATURNINO RODRÍGUEZ PEÑA, que estaba a favor de los planes de la infanta y aunque hoy nos parezca extraño,  la idea de taer a la Infanta CARLOTA,  para instalar un gobierno monáquico en el Río de la Plata,  fue apoyado con entusiasmo por un grupo de criollos, algunos de los cuales, menos de dos años después,  iban a liderar la Revolución de Mayo y entre los que se contaban MANUEL BELGRANO (ver Manuel Belgrano y la Infanta Carlota), abogado, secretario del Consulado de Comercio, el de mayor edad y el iniciador del grupo; JUAN JOSÉ CASTELLI, primo del anterior y también abogado, que reemplazaba periódicamente a Belgrano en la secretaría del Consulado; HIPÓLITO VIEYTES, comerciante y fabricante de jabones y velas; NICOLÁS RODRÍGUEZ PEÑA, abogado y empresario, socio del anterior, hermano de SATURNINO RODRÍGUEZ PEÑA;, ANTONIO LUIS BERUTI, abogado y después militar y MIGUEL MARIANO DE VILLEGAS, abogado de la Real Audiencia de Buenos Aires;.

Existían también algunos partidarios de la Infanta en otros lugares del interior del país, pero sólo en Buenos Aires llegaron a ser un partido con objetivos claron  y alguna posibilidad de influír políticamente. Entre ellos se destacan  las figuras del dean GREGORIO FUNES  y  de su hermano AMBROSIO; de JUAN ANDRÉS DE PUEYRREDÓN y algunos pocos más.

Carta de Saturnino Rodríguez Peña a la infanta (04/10/1808)
Alentado por el apoyo que recibiera, RODRÍGUEZ PEÑA desde Río de Janeiro donde se había radicado, viajó a Buenos Aires y después de consultas con sus amigos se dirigió directamente a la infanta en los términos siguientes:

“Los Americanos en la forma más solemne que por aora les es posible, se dirigen à S.A.R. la Señora Doña Carlota Joaquina, Princesa de Portugal é Infanta de España, y la suplican les dispense la mayor gracia, y prueba de su generosidad dignandose trasladarse al Rio de la Plata, donde la aclamaran por su Regenta en los términos que sean compatibles con la dignidad de la una, y livertad de los otros. (…) Aunque debemos afianzarnos y sostener como indudable principio, que toda la autoridad es del Pueblo, y que este solo puede delegarla, sin embargo la creacion de una nueva familia Real: nos conduciria á mil desordenes y riesgos. Al contrario la dignidad ya creada, y adornada al presente de tan divinas qualidades, y que separandose absolutamente de la Dominacion Portuguesa se establecerá en esos territorios nos ofrece una eterna felicidad y quantas satisfacciones puede prometerse una nacion establecida afirmada y sostenida con las mas extraordinarias ventajas; añadiendo que sin duda alguna debemos contar con la protección y auxilios de la Inglaterra

Los juntistas
Frente a los “carlotistas”  y decididamente opuestos a la instalación de un gobierno monárquico en reemplazo de la corona española, estaban los “juntistas”. Un grupo importante de españoles radicados en el Río de la Plata, que acompañados por criollos interesados en que las cosas no cambiaran (por intereses económicos, por supuesto), habiendo jurado fidelidad a Fernando VII, rechazaban la realidad de una España en poder de Napoleón y seguían siendo depenndientes de la Junta de Sevilla.

Recordemos que después de que España fuera invadida por  Napoleón, como FERNANDO VII no podía gobernar porque estaba prisionero del invasor, las cortes decidieron formar Juntas para encargarse del gobierno. El movimiento juntista, espontáneo en sus comienzos, fue organizándose posteriormente y en septiembre de 1808 se formó una Junta Central en Sevilla, desde  donde a partir de ese momento, se ejercería el gobierno y se propiciaría la creación de Juntas regionales para mantener el control de las mismas.

Las Juntas, también llegaron  a América.  En algunas ciudades se crearon Juntas presididas por españoles locales, leales a Fernando VII y a España , como fue el caso de México, Bogotá y Montevideo. En Buenos Aires, también se instalaron las Juntas y como sus pares de otros lugares , juraron fidelidad al depuesto rey de España y cuando apareció en escena la Infanta Carlota, actuaron en decidida oposición a los ”carlotistas”, identificándose como “juntistas. Se hallaban enrolados en ese grupo numerosos miembros destacados de la sociedad porteña y obviamente algunos españoles, que afincados desde hacía largo tiempo en Buenos Aires, seguían manteniendo sus vínculos y lealtades con su madre Patria. Tal el caso de

Rechazo a la postulación de Carlota
Pero no todos apoyaban el proyecto “carlotista” y los “juntistas” lograron volcar a su favor la opinión pública. A pesar del apoyo brindado por BELGRANO y otos notables de Buenos Aires, en general, el ofrecimiento fue rechazado y varias fueron las razones para ello:  el temor a que con Carlota se afianzara en América la dominación española;  que sacando partido de la situación, Portugal insistiera en la unión de las dos coronas, como lo venía haciendo sin éxito desde tiempo atrás, la presión que ejercían los “juntistas”, decididos a no permitir la instalación de un monarca residente en Brasil, renunciando así a sus pretensiones de conformar un gobierno ellos mismos y finalmente, el rechazo a la idea porque ésta proponía,  un simple cambio de “amo” y no la libertad que se pretendía.

Y así, a pesar de que  Carlota logró que en la Constitución española sancionada por las Cortes reunidas entre 1810 y 1812,  reconocieran sus derechos sucesorios a la Corona, el movimiento que la promoviera, fue perdiendo fuerza y quedó reducido a un simple sueño de quienes, buscando un camino que los llevara a la libertad, aunque equivocado, pero sana y racionalmente  inspirado, se vieron presos de la intrigas palaciegas y los intereses mezquinos de poderosas fuerzas de la política (ver Manuel Belgrano, la política y el  partido carlotista).

1 Comentario

  1. Anónimo

    al fin algo me sirve para esdtudiar

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