COMBATE NAVAL DEL BUCEO (14/05/1814)

El almirante GUILLERMO BROWN pone sitio con su escuadra al puerto de Montevideo y en el Puerto del Buceo, vence a la escuadra realista que al mando del comandante MIGUEL DE LA SIERRA, intentaba romper el cerco impuesto por el Segundo Triunvirato a la ciudad de Montevideo (ver Segundo sitio de Montevideo).

Hacía tiempo que Montevideo soportaba un sitio terrestre establecido en 1812por el gobierno de Buenos Aires y que en mayo de 1814, estaba bajo el mando del general CARLOS MARÍA DE ALVEAR, pero hasta ese momento no se habían obtenido resultados con tal medida, porque los realistas habían podido seguir aprovisionándose de armas y alimentos, mediante el constante flujo de ellos que les era posible recibir, gracias al control que su escuadra ejercía sobre esos mares.

Y fue el almirante GUILLERMO BROWN quien apercibido de tal situación, expuso ante las autoridades que si no establecían también el bloqueo por mar a Montevideo, esa Plaza, jamás sería tomada. El Directorio aceptó el planteo de BROWN y le ordenó proceder en consecuencia.

El 12 de mayo de 1814, el Almirante BROWN salió del Puerto de Buenos Aires para establecer el bloqueo de Montevideo. Su escuadra se componía de sólo siete buques: el «Hércules», de 32 cañones, mandado por él mismo; el «Belfast, de 18 cañones al mando del capitán OLIVER RUSSELL; el «Agreable», de 16 cañones, comandado por el capitán LA MARE; el «Céfiro», de 18 cañones comandado por el capitán KING, la «Nancy, con 10 cañones, bajo el mando del capitán LEECH, el «Julieta» con 7 cañones al mando del capitán DOUGAL y la «Trinidad», de 12 cañones bajo el mando del capitán WACK, pero considerando favorables las condiciones del tiempo para las características de sus naves y habiendo ideado un osado plan de batalla, se acerca al Puerto de Montevideo y despliega sus fuerzas en observación de los buques españoles fondeados al amparo de las baterías de tierra

En la madrugada del 13 de mayo, al llegar a proximidades de Montevideo, abrió y mantuvo comunicaciones con el ejército sitiador, apoderándose de muchas presas, y reduciendo a la ciudad al último extremo, privándola de todo aprovisionamiento. Tan crítica llegó a ser la situación de la plaza, que indujo a los comandantes de los buques españoles a tentar un último esfuerzo para batir a los patriotas y levantar el bloqueo.

Esa misma noche, el primer teniente del “Hércules”, barco insignia de la flota argentina, comunica a BROWN, que el enemigo estaba haciendo señales dentro de su fondeadero, recibiendo en contestación orden de estar alerta para el caso de que la escuadra española se moviese, como se presumía que lo haría.

Y así era. La escuadra realista comandada por MIGUEL DE LA SIERRA, intentó romper el bloqueo que había establecido el gobierno de Buenos Aires en la Banda Oriental y en la madrugada del día 14 de mayo, la escuadra portuguesa al mando del comandante MIGUEL DE LA SIERRA, sale del amparo que le ofrece el puerto de Montevideo. Estaba compuesta por la fragata “Mercurio”, las corbetas “Neptuno”, “Mercedes” y “Palomo”, el queche “Hiena”, los bergantines “San José” y “Cisne”, el lugre “San Carlos”, las falúas “Fama” y “San Luis” y dos naves menores, fuertemente armadas todas ellas, pero, antes que ellas se alejaran mucho, los corsarios que acompañaban a Brown logran entrar en el puerto y apresan 1a falúa San Luis y tres naves menores más que allí tenían guardadas los realistas.

En la noche, los buques realistas silenciosamente logran tomar distancia, remolcados por lanchas y se dirigen al Puerto del Buceo, al este de la ciudad de Montevideo. En la mañana de ese mismo día 14 Brown los ataca, sometiéndolos a un intenso fuego de sus cañones, pero como reinaba mucha calma, lo que dificultaba la maniobrabilidad de las naves, durante el resto del día, las dos escuadras se mantuvieron próximas, observándose mutuamente. Pero la actitud de la española, demostraba claramente que no deseaba renovar el combate.

Por la tarde anclaron a una legua una de otra y toda la mañana del 15 la pasaron las dos flotas haciendo esfuerzos: la una, para acercarse a la contraria; la otra, para aumentar la distancia que las separaba. A la una de la tarde volvieron a anclar y a las ocho de la noche, siendo ya la noche muy oscura, las naves realistas desaparecieron, hecho que no fue notado por los republicanos hasta las diez, en que el tiempo aclaró. Inmediatamente se lanzaron en persecución de los fugitivos, haciendo rumbo a la isla de Lobos en el Océano Atlántico, a ocho kilómetros al sudeste de la actual ciudad de Punta del Este (Uruguay).

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