BAILES TRADICIONALES ARGENTINOS

Muchos han sido los bailes y danzas que se bailaron tanto en la campaña como en los salones  de la patria argentina, pero pocos son los que han perdurado hasta nuestros días. FLORENCIO SAL, en su libro “Tucumán a mediados del siglo XIX”, nombra algunos de ellos (el vals, el minué (imagen), la contradanza, el escondido, el remedio, el tunante, la chacarera, el gato, el ecuador), otros autores completan esta lista, recordando la historia de la mariquita, el carnavalito, la danza de las cintas, el papa pala, la condición, la sajuriana, la calandria, el bailecito, la zamba, el guachambes, la firmeza, la huella, el cuándo, el montonero, el cielito y “el federal”.

Nosotros ofrecemos aquí una breve reseña de algunas de ellas con material extraído de la obra “Bailes tradicionales argentinos” de Carlos Vega. Sabemos que hay muchos más y esperamos la colaboración de nuestros usuarios para completar esta lista, ofreciendo información acerca de sus características, para que no se pierda su recuerdo en la memoria de los argentinos.

PALITO. Danza picaresca que tiene su origen en la Pampa. Conjunción de formas indígenas de danza y música española. En esta danza popular, un hombre baila con dos mujeres por lo que durante la época de la colonia, considerándosela inmoral, fue prohibida. Aún se la baila en reuniones sociales rurales, junto con el gato y la zamba.

LA ZAMBA
Es una danza mímica que desarrolla el tema del asedio y el requerimiento amoroso del galán y glosa rítmicamente los recursos de coquetería de la mujer, que rehuye una contestación categórica hasta el final. Hija directa del fandango español, “la zamba” es originaria de Perú,  donde fue danza preferida de las razas indias y negras (cuya mezcla produjo los zambos) y debe uno de sus nombres al hecho de que las coplas que se cantaban, iban dirigidas a las zambas (mozas afrodescendientes de fuerte color negro). Dispersa por Perú, Chile, Bolivia, Paraguay y Ecuador, entre 1815 y 1830 llegó a la República Argentina por dos vías: pasando de Chile a los salones de Mendoza y desde Lima, a los de Jujuy, Salta y Tucumán.

Se la ha conocido por diversos nombres: desde el originario “Zamacueca” hasta “Zambacueca”, “Zambaclueca”, “Chilena” y  “Marinera”, siendo todas denominaciones regionales de una forma musical coreográfica, común a todas, con leves variantes captadas del ambiente. Al acriollarse, incorporó el pañuelo, que pasó a ser aditamento expresivo del juego amoroso expuesto en sus evoluciones. En Chile se la llama “Cueca”, abreviando el nombre original (“Zamacueca”), lo mismo que en las provincias andinas, especialmente de Cuyo, irradiándose el empleo de este nombre hasta Tucumán. “Chilena” se la llama, obviamente en Chile y en el Noroeste argentino en general. En la República Argentina se difundió inicialmente con su nombre original (Zambacueca), sobreviviendo luego, ya en nuestro siglo, casi exclusivamente, con la primera parte del mismo (“Zamba”). Las regiones en donde es más intensa su práctica, son las provincias del norte y oeste, sobre todo Santiago del Estero. Se baila también en la provincia de Buenos Aires y parte del litoral, pero es en el norte donde se ha conservado con más lozanía, siendo una de las danzas que con mayor vitalidad perdura en la práctica popular.

LA CHACARERA
Es una de las danzas más antiguas del folclore argentino (pocos documentos nos hablan de su historia) ya que se baila en Tucumán desde 1850 y es en la actualidad una de las más vigentes. De ritmo alegre y vivaz y gran arraigo en todo el Noroeste argentino, la región central y parte de Cuyo, aunque si hablamos de chacarera, debemos decir que es en la provincia de Santiago del Estero, donde es la reina indiscutida de cuanta reunión o baile se realice allí.

Es una danza ágil y alegre, que como el gato, procede del Perú, donde llegó de Europa. Musicalmente consta de cuatro frases en las cuales se cantan las coplas y un interludio que es solamente instrumental, intercalado después de la primera y segunda copla. El acompañamiento musical que se utiliza generalmente es de guitarra, violín, acordeón, piano y bombo, que se luce con sus típicos repiques. En la coreografía se introduce una figura especial que es el avance y retroceso, que consta de cuatro compases. Al igual que en casi todas nuestras danzas, consta de dos partes que se anuncian antes de comenzar a bailar cada una de ellas, con un estentóreo ¡se va la primera! Y ¡se va la segunda!”. Finaliza con el paso final que es llamado»giro y coronación».

EL CIELITO
La literatura gauchesca rioplatense nace con los Cielitos” de Bartolomé Hi­dalgo, escritor uruguayo nacido en Soriano el 24 de agosto de 1788. ¿Qué son los cielitos? Se trata de canciones populares sobre las Guerras de la In­dependencia, cuyos antecedentes hay que buscarlos en los cantos y relaciones que entonaban los paisanos y soldados, al son de la guitarra, junto a los fogones, en el campo. Imitando el habla de los gauchos, Hidalgo puso en estas canciones su ingenioso sello personal exaltando la libertad del pueblo. Se lo llamó «primer poeta criollo del Río de la Plata».

Era de origen humilde y tuvo que desempeñar varios oficios que contribuían al sostenimiento de su familia: trabajó como peluquero,  soldado y empleado pú­blico. Llegó a ser Comisario de Guerra en su país y más tarde funcionario de la Aduana de Buenos Aires, ciudad donde vivió muchos años. Murió pobre y olvidado en Morón, el 28 de noviembre de 1822, a los 34 años. Sus obras más valiosas y originales fueron sus “Diálogos patrióticos”, que influyeron poderosamente en poetas gauchescos posteriores, como Estanislao del Campo (1834- 80). Dice una de sus repetidas estrofas: Cielito, cielo que sí, Mi asunto es un poco largo; para algunos será alegre,  y para otros será amargo.

EL GATO
Tal vez, la danza más difundida del folclore argentino. Es un baile de pareja, pleno de vueltas y giros, donde el zapateo del hombre se luce ante el sugerente zarandeo de la mujer. En el gato con relaciones, se intercambian entre ambos bailarines, donosas coplas de amor y desdén.

EL  MALAMBO
Danza individual masculina, conocida desde fines del siglo XVIII y muy popular en el XIX y principios del XX. Al son de un motivo especial para para ella, o tomado del zapateo de un baile, el bailarín ejecuta una «mudanza» tras otra cada tantos compases y ateniéndose a ciertas convenciones. El malambo tiene en verdad, carácter de exhibición de habilidades o bien de competencia entre dos o más bailarines.

LA RESBALOSA
Danza de parejas sueltas de compás binario simple o compuesto y tiempo animado. Alcanzó gran difusión en el siglo XIX.

LA CUECA
Como la zamba, deriva de la zamacueca chilena, pero a diferencia de la zamba, la cueca es más dinámica y tiene zapateo, aunque en ambas danzas, se usa el pañuelo con expresiva intención.

LA REMESURA
Danza de pareja suelta e independiente. Se bailaba con pañuelo y castañetas y empleando paso común de gato. Fue popular en las regiones del centro y del noroeste, en la segunda mitad del siglo XIX.

LA FIRMEZA
Se dice que es de origen rioplatense y que es una de las más antigüas danzas nativas. Se bailó principalmente en  las provincias de Buenos Aires y La Pampa. Su argumento describe las amorosas insinuaciones de un galán a su dama. Al comienzo del baile, ella rehuye sus galanteos, pero lentamente va cediendo a esas demostraciones, que interrumpe, separándose repentinamente de su pareja para recomenzar nuevamente el juego. Toda esta danza es una verdadera escena mímica, donde los bailarines van realizando los movimientos ordenados por un cantor, que es quien los dirige.

“Que me mandaste a decir/que te amara con firmeza. Pero nadie está obligado/a guardar correspondencia” dice en unos de sus versos, mientras que en otros canta “Anoche me confesé/ con el cura de Santa Clara. Y me dio de penitencia/que la Firmeza bailara”.

EL SERENO
Baile de parejas sueltas e independientes, muy popular en la región de Cuyo durante el siglo XIX. Su coreografía se basaba en figuras circulares y zapateos, al compás de una música en pies ternarios, cantada con cuartetas octosilábicas en las que se aludía constantemente al guardián nocturno de aquellas épocas, conocido como el “sereno”.

EL TRIUNFO
Danza de pareja suelta e independiente muy popular durante la segunda mitad del siglo XIX y primeras décadas del XX y que hoy pervive en forma de proyecciones folclóricas. La música de esa danza es vivaz, en modo mayor y dividida en períodos de seis compases. Se canta con seguidillas, en las que, con frecuencia , entra la palabra “triunfo”.

EL TUNANTE
Baile picaresco de pareja suelta e independiente que estuvo de moda en el noroeste durante la sugunda mitad del siglo XIX.

LA MILONGA
Danza popular de pareja tomada que estuvo en auge en el Río de la Plata en las últimas décadas del siglo XIX. Su música es de movimiento “moderato”, en compás de 2 por 4 y modo mayor, con la cual se acompañaban payadas de contrapunto o relaciones jocosas y picarescas.

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