ALFONSINA STORNI (1892-1938)

Poetisa, autora teatral y educadora. Una fiel exponente de la poesía romántica del siglo XX. Nació en Sala Capriasca, Suiza, el 29 de mayo de 1892. Sus padres, pertenecientes a familias cultas, como ella misma lo aclaró para desvirtuar una versión que los presentaba como  campesinos  ignorantes, eran Paolina Martignoni di Origlio y Alfonso Storni,  suizos de origen italiano. En 1880, Storni llegó a la provincia de San Juan,  donde tenía parientes, pero regresó en 1885 a su país para casarse, trayendo luego a su esposa.

En San Juan nacieron los dos hijos mayores, María y Romeo, con los que el matrimonio se trasladó a Suiza y fue entonces cuando nació Alfonsina. Cuando los Storni regresaron nuevamente a la Argentina, primero el padre en 1893 y luego la madre en 1896, se establecieron  nuevamente en  San Juan, donde Alfonsina inició sus estudios.

En 1900 se instalaron en Rosario , provincia de Santa Fe y allí continuó estudiando en un colegio religioso, pero la muerte del padre y la pobreza que sucedió a esto, la obligaron a trabajar en una fábrica de gorras. Tan pronto como pudo, reanudó los estudios, esta vez en la Escuela Normal de Coronda, provincia de Santa Fe, en la que obtuvo su título de maestra rural en 1910. Tuvo esporádicas actuaciones en el Teatro y luego trabajó como maestra. Publicó entonces sus primeros versos en revistas rosarinas y su vida sentimental culminó con el nacimiento de un hijo. En 1911 se instaló en Buenos Aires, obtuvo un puesto de maestra y mientras su personalidad literaria comenzaba a afianzarse mediante el trabajo y el trato con escritores. Se integró al círculo literario de la capital y se vinculó con los editores de la Revista “Nosotros”.

Publicó su primera obra en  la revista “Caras y Caretas” y mientras se dedicaba a escribir continuó enseñando en varios establecimientos. En 1916 apareció su primer libro, “La inquietud del rosal”, en 1917 “El dulce daño” y en 1919 “Irremediablemente” y “Languidez” en 1820. Escribía además en el diario “La Nación” y en las revistas “Nosotros” y “Caras y Caretas”. Desde 1921 tuvo una cátedra en el Teatro Infantil Labardén, donde desarrolló sus ideas y puso en escena muchas piezas para niños. Estrenó luego otras dos obras para adultos: “Cimbellina” en 1900 y “Polixena y la cocinerita”, que fueron publicada en un volumen.

En 1921 ganó el Primer Premio Municipal con su libro “Languidez” y con la misma obra también  el  Segundo Premio Nacional. En 1925 publicó “Ocre” y “Versos a la tristeza de Buenos Aires”, una obra donde describe la tristeza del espíritu de la gran ciudad y en 1926”Poemas de amor”. Al año siguiente estrenó en el Cervantes la obra “El amo del mundo”, que despertó grandes polémicas. Dictó cátedras en la Escuela Normal de Lenguas Vivas y en el Conservatorio Nacional de Arte Escénico. Era ya famosa y sus poesías fueron traducidas a otras lenguas, cuando visitó Europa y el lugar de su nacimiento. En 1934 apareció “Mundo de siete pozos” y en 1938 “Mascarilla y trébol” y una “Antología poética”.

Estaba ya muy enferma y sumida en una profunda depresión y absorbida por un misticismo que la destruyó, se suicidó  sumergiéndose en las aguas en Mar del Plata el 25 de octubre de 1938. El día anterior había enviado al diario  “La Nación” la poesía «Quiero dormir», que constituyó su patética despedida. Finalmente su obra, original, trágica y algo irregular, logró el reconocimiento de toda América Latina.

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