A QUÉ JUGABAN LOS INGLESES? (1804)

El diplomático venezolano y tenaz luchador por la independencia de América FRANCISCO DE MIRANDA relata en sus memorias el desarrollo de sus conversaciones con miembros de la corona inglesa dos años antes de que Gran Bretaña lanzara su dos invasiones al Río de la Plata y dice a este respecto:

12 de octubre de 1804. “Esta mañana,  estuve en la residencia de Popham. Me manifestó haber comido ayer (12 de octubre de 1804)  con Mr. Pitt y lord Melville en Wimbledon, con el objeto de deliberar sobre mis planes relativos a la independencia de la América del Sur. Díjome que, en verdad, no había hablado de otra cosa y que los ministros parecieron adoptar una actitud muy favorable al asunto, especialmente Mr. Pitt, y que las bases, los principios y los medios que yo propuse fueron aceptados. Me informó también que Pitt concluyó diciendo  “Supongamos que fuera Ud. el gobernador de Trinidad y que no tuviésemos guerra con España; ¿cómo impediría Ud. a Miranda cruzar el angosto estrecho de Paria para ir al continente y hacer lo que ha premeditado durante tanto tiempo? Animado por ideas elevadas y por la noble ambición de convertirse en libertador y legislador de su tierra natal, desearía desempeñar en la forma más sublime el papel que Washington tuvo en la América del Norte”.

16 de octubre de 1804, “Lord Melville me recibió  muy amablemente, diciendo que si España diera una oportunidad favorable para la guerra, ello le complacería mucho..Pero en ese momento, Popham, que pensaba como inglés, entrometió una idea extraña al proponer que el puerto de La Guayra quedase en poder de Inglaterra como llave de su comercio. Contesté a esta idea insólita declarando que no sólo sería incompatible con la independencia de Venezuela y alarmante para todo el mundo, sino que los habitantes del país abandonarían La Guayra.  Lord Melville aprobó mi punto de vista y reconoció que dejar ese puerto en manos de los hispanoamericanos sería la mejor política y. en realidad, la única capaz de conquistar su confianza. ..

Todo esto parecía ir muy bien, observó Melville,  que si bien el plan era vasto y aparentemente complicado, nada había allí que no fuera práctico y sensato con relación con el conjunto. Le mencioné entonces  no sólo la necesidad de reglamentar los asuntos re ligiosos para asegurar un gobierno estable, sino la exigencia de perfecta libertad e independencia. Con respecto a la independencia me contestó que podíamos estar tranquilos, porque aun cuando Inglaterra deseara conservar para sí una parte de la América del Sur, no podría hacerlo en razón de ser casi increíbles las dificultades con que tropezaba para enviar de vez en cuando dos mil ingleses a la India, con el objeto de conservar dominios que poseía con soberanía casi absoluta.

Con respecto a la organización de un gobierno estable, de cualquier género en el país, estimaba que ello era lo principal, porque solamente si esos países estaban bien organizados y se establecía allí un régimen permanente, serían felices y comercialmente útiles para Inglaterra. Así, los intereses de las colonias continentales españolas y de Inglaterra eran perfectamente mutuos. Esta conclusión liberal me agradó mucho (“Manuscritos de Miranda” (1804), Editado en Caracas en 1938, Academia Nacional de Historia.

Francisco de Mranda ilusionado con la ayuda de Inglaterra (1808)
En una carta fechada en Londres el 18 de abril de 1808, que FRANCISCO DE MIRANDA le enviara a su amigo SATURNINO RODRÍGUEZ PEÑA, le expresa su confianza en que Inglaterra, apoyará un movimiento contra España en América.

… He sabido muy por menor,  las ocurrencias en el Río de la Plata, desde el arribo de los ingleses y estos acontecimientos son de mucha magnitud para  nuestra América y sus habitantes; y así creo que no se descuidarán vuestras mercedes en preparar y combinar cuanto sea conveniente  y necesario para la emancipación absoluta de la Patria. Esta idea es general aquí en el día  y se cree que muy pronto  nos dará este gobierno  los auxilios necesarios para el logro de tan magnífica  como útil y necesaria empresa

Mayormente, después de los últimos eventos de Madrid y Aranjuez han hecho ver en el mundo entero, que la decrépita España, ni puede sostenerse a si misma, ni mucho menos gobernar el continente colombiano, dos veces más extenso que toda Europa y con doble población que aquella misma. Jamás se ventiló sobre la tierra, causa más sacrosanta, justa y necesaria al género humano, que la que por deber y derecho, estamos nosotros obligados a defender. El pueblo de Buenos Aires, en su defensa y repulsa del extranjero, nos ha dado un bello y noble ejemplo. Sigámosle entonces y digan nuestros hijos Patriae infelice fidelis. Fdo. Francisco de Miranda (“Documentos relativos a los antecedentes de Independencia  de la República Argentina”, Editado por la Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires, 1912

Carta del Ministro inglés  George Canning al señor Frere, enviado como observador en España y Sud Américai
«Su Majestad ha manifestado repetidas veces, del modo más solemne, su determinación de mantener la integridad e independencia de la monarquía española. Su Majestad en ningún caso renunciará a ese compromiso, pero no debe entenderse como que se involucra a Su Majestad en el caso desdichado del fracaso de la causa de España en Europa, o en el caso aun más improbable de un compromiso entre España y Francia, ya sea de prestar su asistencia para conservar las colonias a España subyugadas, o de abstenerse, si se le solicita, de reconocer o aun ayudar su independencia (“Documentos relativos a los antecedentes de Independencia  de la República Argentina”, Editado por la Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires, 1912

(1). -VICTORIAN DE VILLAVA. Nacido en España, fue Fiscal de la Audiencia de Charcas de Charcas en 1789 y un  precursor de la emancipación americana, no porque la hubiese deseado, sino por la valiente denuncia de los vicios y errores del sistema colonial que realizó. Murió en Chuquisaca en 1802.

1 Comentario

  1. juan

    El increíble e ingenuo Miranda, pidiéndole ayuda al lobo, para liberar a las ovejas. Fué un alto masón, agente a sueldo de los ingleses y como tal, traidor a los americanos.
    artículo segundo del acuerdo masónico en Londres, que firmó Miranda: «América pagará a Inglaterra inmediatamente después de establecida la independencia, la suma de treinta millones de libras»… «se hará con ellos un tratado de comercio en los términos mas ventajosos a la nación británica»…

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