CALFUCURÁ ATACA TRES PUEBLOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES (05/03/1872)

Superando la defensa ejercida por sus guarniciones, el cacique araucano CALFUCURÁ, al frente 5.000 guerreros (mapuches, ranqueles y otras tribus aliadas), lanza el ataque más masivo y devastador del que se tenga registro, sobre los pueblos de General Alvear, 25 de Mayo y Nueve de Julio, en la provincia de Buenos Aires, resultando muertos 300 criollos y robadas 100.000 cabezas de ganado.

Durante la presidencia de DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO, contando ya con más de 90 años de edad, el cacique CALFUCURÁ reunió un poderoso ejército con el objetivo de frenar el avance del gobierno nacional sobre sus territorios clave de Carhué y Choele Choel y desde su campamento en las Salinas Grandes, en provincia de La Pampa, donde se había reunido con sus capitanejos para resolver los últimos detalles de su proyectada invasión, en la madrugada del 5 de marzo de 1872, inició la marcha.

Iba al frente de 5.000 guerreros (y una gran cantidad de “chusma” que debía luego arrear el ganado que pensaba robar), en dirección a 9 de Julio pasando la línea fronteriza entre los Fortines de Quehuimm y San Carlos en el Partido de Bolívar. Debía recorrer en total 60 leguas y pensaba hacerlo en 5 días y establecerse luego con sus fuerzas en la Laguna Verde (una región pródiga en aguadas), como punto de lanzamiento de su ataque.

Entre el 5 y el 7 de marzo de 1872, los malones de CALFUCURÁ cayeron simultáneamente sobre los partidos bonaerenses de “Veinticinco de Mayo”, “Nueve de Julio” y “General Alvear” causando un impacto catastrófico en la región. Feron asesinados 300 pobladores, se llevaron unos 500 cautivos (principalmente mujeres y niños) y se llevaron entre 150.000 y 200.000 cabezas de ganado, que arrearon hacia los territorios que dominaban en las Salinas Grandes.

Mientras una parte de los guerreros iniciaba el gigantesco arreo del ganado robado hacia sus bases en las Salinas Grandes, el 8 de marzo de 1872, efectivos del Ejército Nacional, apoyados por “indios amigos” liderados por los caciques CATRIEL y COLIQUEO (antiguos aliados del cacique araucano, ahora en disidencia con sus métodos violentos), salen en persecución de los atacantes.

Iban al mando del Comandante General de la Frontera Sur, Costa Sur y Bahía Blanca, el General IGNACIO RIVAS y lograron interceptar en el paraje de Pichí Caruhué (cerca de la actual ciudad de Bolívar) a un importante grupo de rezagados de las fuerzas de CALFUCURÁ y en un histórico y feroz enfrentamiento librado finalmente cuerpo a cuerpo, que se conoce como la Batalla de “San Carlos de Bolívar”, logran vencerlos y recuperar a casi todos los cautivos y una gran cantidad del ganado robado.

Fue la primera y única derrota militar en la vida de CALFUCURÁ. El anciano cacique logró replegarse a sus tolderías, pero debilitado físicamente y profundamente afectado por la traición de sus antiguos aliados, murió un año después, en junio de 1873. Este quiebre marcó el inicio del fin del dominio indígena en las pampas bonaerenses (ver Batalla de San Carlos de Bolívar).

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