EL PALACIO BOSCH, UNA JOYA DE LA ARQUITECTURA FRANCESA (1917)

Ubicado en la avenida del Libertador 3502 y John Fitzgerald Kennedy, en el barrio de Palermo de la ciudad de Buenos Aires, el “Palacio Bosch” es una joya arquitectónica de estilo neoclásico francés diseñada por el arquitecto francés René Sergent y destinada a ser la residencia particular del doctor Erneso Mauricio Bosch y su familia, encumbrados miembros de la sociedad argentina.

Palacio Bosch Alvear | Argentina.gob.ar

La construcción de la obra, diseñada por el arquitecto Sergent, autor entre otras obras, del palacete de Josefina de Alvear y Matías Errázuriz, de la reforma de una propiedad de María Unzué de Alvear (el único demolido hasta hoy), del Palacio Sans Souci de San Fernando para Carlos María de Alvear y del hogar familiar de Luis María Saavedra, estuvo a cargo de los arquitectos Lanús y Hary, un argentino y un francés, ambos educados en la École des Beaux-Arts y cultores de la mejor y más bella arquitectura y fue decorada interiormente y amoblada por la casa también francesa de André Carlhian, tal como la francofilia de aquella época lo aconsejaba.

A mediados de 1910, la zona de Buenos Aires que estaba más allá de donde se encontraba el Jardín Zoológico que funcionaba en aquella época, no era un lugar que eligieran para vivir las familias de la sociedad porteña, a pesar de la belleza de ese privilegiado entorno, pero no fue así para Ernesto Bosch y su esposa Elisa de Alvear. Atrapados por el encanto y la privacidad que les garantizaba el lugar, decidieron construir su casa en esa zona de Buenos Aires.

Construida con materiales traídos de Francia, la mansión estaba destinada a servir como residencia particular del doctor Ernesto Mauricio Bosch y su familia, pero, considerando la intensa vida protocolar y social del doctor Boch y su señora, fue pensada para ser también, un lugar apto para realizar mundanas reuniones sociales e importantes recepciones diplomáticas

Rodeada por hermosos jardines diseñados por el paisajista Achille Duchêne, aunque también se menciona la participación de Carlos Thays en el paisajismo de la residencia, cuenta con un amplio patio principal delantero en el ingreso y un versallesco patio trasero. “Su volumen exterior, simple y potente demuestra el refinamiento del diseño en las elegantes fachadas delineadas en función del espacio exterior que enfrenta. Muros de argamasa, material también conocido como piedra de París, techos en mansarda de pizarra negra, fastuosas aberturas con esbeltas carpinterías de hierro y bronce, coronamientos en puertas y ventanas y una simetría y formalismo neoclásicos son las características salientes de este palacio, testigo y testimonio de una época inolvidable” (dixit José María Peña).

Su diseño interior se basa en el clasicismo francés, con escaleras de mármol y arañas imponentes. Una sala de música que se une por medio de una puerta corrediza al salón de baile, permitiendo disponer de un espacio de circulación enorme. Sólo el comedor tiene capacidad para albergar hasta a 24 comensales.

Construido entre 1912 y 1917, fue inaugurado en 1917 y a partir de 1929, luego de que lo adquiriera el gobierno de los Estados, es la residencia oficial de su embajador ante el gobierno argentino y ocasionalmente se habilita para visitas guiadas especiales autorizadas por la Embajada de los EE.UU.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *