El arcón de la historia Argentina > Cronología > 21/01/1823
21/01/1823
Fallece en Buenos Aires fray CAYETANO RODRÍGUEZ. Ejemplar y virtuoso sacerdote de la Orden de los Franciscanos, educador y prócer de la Independencia. Miembro de la Asamblea del Año XIII, y diputado ante el Congreso de Tucumán. Profesor de Teología y Filosofía. Un verdadero espíritu evangélico con ardiente pasión por la libertad. Protector y maestro de MARIANO MORENO. Activo participante de los sucesos de 1810.
Ingresó en el noviciado de la orden franciscana cuando contaba dieciséis años de edad. Profesó, en 1778, en el Convento de Buenos Aires y fue ordenado sacerdote antes del tiempo reglamentario, en mérito a su talento y a sus virtudes cristianas. Fue profesor de teología, filosofía, hermenéutica y física, materia ésta de la que escribió un libro, en el convento de su Orden.
Su fervor patriótico fue exaltado y ejemplarizador. La causa revolucionaria le contó entre sus mejores soldados y “recibió de este paladín de la libertad el benéfico impulso de sus convicciones democráticas, de su estímulo alentador y de su prédica defensiva”. Fue diputado a la Asamblea General Constituyente de 1813 y en esa época tuvo a su cargo la redacción de su diario Redactor de la Asamblea. Fue electo diputado al Congreso de Tucumán, en 1816, y le cupo el honor de ser quien redactó el Acta de la Independencia que se juró el memorable día 9 de julio de ese año de 1816.
El historiador López dijo al respecto que fue uno de los personajes más honorables y uno de los patriotas más sinceros, más reflexivos y más influyentes de ese Congreso. También cultivó la poesía, y fueron los temas patrióticos los de su predilección para volcar su estro. Alcanzó fama su poema El sueño de Eulalia contado a Flora.
Fundó el periódico El Oficial de Día, desde cuyas columnas combatió los conceptos de El Argos, organizándose una encarnizada polémica a través de la cual puso de manifiesto sus condiciones de erudito, defendiendo lo que para él era todo: oponerse a las leyes de reforma eclesiástica y a las de confiscación de los bienes del clero. Sin embargo, a su muerte, su enemigo literario «El Argos» publicó una nota necrológica muy sentida, en la cual afirmaba: “Jamás la Patria podrá olvidar la memoria de este religioso, en quien se unían los mejores talentos a una vida llena de probidad. Su alma amena se vio inclinada desde luego a los encantos de la elocuencia y de la poesía…“ Nació en San Pedro, Buenos Aires, en el año 1758.
A iniciativa del Vº Arzobispo de Buenos Aires, hermano en la Orden, monseñor José María Bottaro, el 23 de enero de 1903, se inauguró su estatua en el pueblo San Pedro, provincia de Buenos Aires, lugar de su nacimiento,