ABOLICIÓN DE LA ESCLAVITUD EN EL RÍO DE LA PLATA (01/05/1853)

A pesar de lo que se lee en algunos textos, la abolición de la esclavitud en los territorios que hoy constituyen la  República Argentina NO fue decidida por la Asamblea del año XIII. Esto sólo ocurrió, cuando así quedó taxativamente establecido, mediante la Constitución sancionada en 1853.

Lo que sucedió fue que el  4 de febrero de 1813, a propuesta del Diputado CARLOS MARÍA DE ALVEAR, la Asamblea General Constituyente declaró abolida, desde aquel momento, la esclavitud en el territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata, diciendo mediante un Bando que “Siendo tan desdoroso como ultrajante a la Humanidad el que en los mismos pueblos que con tanto tesón y esfuerzo caminan  hacia su libertad, sus hijos permanezcan por más tiempo en la esclavitud, esta Asamblea Decreta que todos los esclavos de países extranjeros que de cualquier modo se introduzcan desde este día en adelante, quedan libres, por el solo hecho de pisar el territorio de las Provincias Unidas.

La esclavitud, abolida desde aquel momento, había sido introducida en el Río de la Plata a consecuencia de una petición elevada al rey por el gobernador MANUEL DE FRÍAS, quien expuso a la Corona que, faltando en el país personal para la labranza, se hacía necesaria la introducción de negros esclavos para remediar el inconveniente.

Como se ve, no se abolió la esclavitud, sino que se declaró libres a los esclavos que ingresaban al país, pero “como un homenaje a la Humanidad, y en desagravio a la Justicia”, a continuación se decretó la libertad de vientres, declarando libres a todos los hijos de esclavos que hubieran nacido desde el 31 de enero en adelante, declarando libres además alos hijos de esclavos. Ordenó la clausura del tribunal de inquisición, la abolición de los instrumentos de tortura y de los castigos escolares.

Lamentablemente, las buenas intenciones de los asambleístas, no tuvo el fin esperado, el 20 de enero de 1814, ante las protestas que le presentara el imperio de Brasil, fue necesario que se dictara un nuevo Decreto estableciendo que la disposición del  4 de febrero de 1813, referida a la abolición de la esclavitud, no comprendía sino a los esclavos que se introdujeran en las Provincias Unidas para su venta. No obstante esta aclaración impuesta por los esclavistas portugueses, la primera medida fue la que se incorporó casi textualmente al texto de la Constitución de 1853.

Queda claro entonces que no fue la Asamblea del Año XIII el foro que declaró la abolición de la esclavitud, sino que, sólo trató de mejorar la situación de los afrodescendientes en el Rio de la Plata, sin haber podido ir más lejos, considerando las presiones que se ejercían para que las cosas siguieran como estaban, para beneficio de autoridades, empresarios y mercaderes, benefiados todos ellos por este infame comercio.

Recién en 1853, con la Constitución sancionada ese año, llegó por fin la abolición definitiva de la esclavitud y el comercio de esclavos en todo el territorio de la República Argentina, declarando que “… En la Nación Argentina no hay esclavos: los pocos que hoy existen quedan libres desde la jura de esta Constitución”. La  República Oriental del Uruguay, que siendo la Banda Oriental, era uno de los puntos de principal acceso de esclavos a estos territorios: por el puerto de Montevideo, en forma legal y por la frontera con las posesiones portuguesas (Brasil), en forma ilegal ( Se estima que hasta 1840,  llegaron más de 40.000 africanos a Montevideo), abolió la esclavitud en 1842, pero 20 años después seguía habiendo esclavos en las estancias de dueños brasileños en la zona fronteriza (Rivera, Artigas, Tacuarembó y Cerro Largo). En Paraguay, donde la población esclava fue escasa en comparación con el resto de la región, porque la abundancia de mano de obra nativa y el tipo de su producción agrícola, no la hizo necesaria, fue abolida el 2 de diciembre de 1869, después de finalizada la guerra que sostuvo contra la Triple Alienza (Argentina, Brasil y Uruguay), razón por la cual, solamente 450 esclavos disfrutaron de este logro, porque el resto de ellos, había muerto en combate. De la región, el Imperio de Brasil fue entonces, uno de los que más demoró en abolir la esclavitud, renegando de la vocación esclavista impuesta por sus ancestros portugueses. Lo hizo recién en 1888 y esto se explica,  porque buena parte de su economía dependía de este tipo de mano de obra. Se estima que llegaron allí entre cuatro y seis millones de africanos.

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