LA GENDARMERÍA NACIONAL (6/8/1877)

LA GENDARMERÍA NACIONAL. El primer antecedente legislativo vinculado con la creación de esta fuerza se remonta al 6 de agosto de 1877, fecha en que se sanciona la Ley 850 en base a un proyecto de NICOLÁS AVELLANEDA, que derivó en la creación de milicias destinadas a custodiar nuestras fronteras. El 24 de julio de 1911 el doctor JULIO A. ROCA (hijo), presentó un proyecto de ley que, si bien tuvo favorable despacho por la Comisión de Territorios Nacionales, no fue considerado en Cámara. Años más tarde, en 1913 un nuevo proyecto es presentado por el doctor JOSÉ F. URIBURU, que no tuvo mejor suerte pero que sirvió para reforzar las argumentaciones que paulatinamente hicieron sentir su peso en las futuras presentaciones, llegándose así al año 1917 en que apare­ce otro precursor de la actual fuerza, con la creación del Regimiento de Gendarmería de Línea. El 10 de noviembre de 1921 se crean diez cuerpos de Gendarmería de Línea, que debían prestar servicio en cada uno de los territorios nacionales. En setiembre de 1923, el Poder Ejecutivo con la firma de su titular^ el doctor MARCELO TORCUATO DE ALVEAR, envía a la Cámara de Diputados un proyecto de Ley proponiendo la creación de un cuerpo especial que denomina “Gendarmería Nacional” sin resultados positivos, hasta que el 8 de agosto de 1936 tiene entrada el proyecto de Ley de creación de la actual fuerza, sancionada favorablemente el 28 de julio de 1938 mediante la ley 12.367. Así, luego de sesenta y un años de aquel primer proyecto originado durante la presidencia de NICOLÁS AVELLANEDA y como corolario de todos los esfuerzos realizados con profunda conciencia argentinista, exacto sentido de la realidad política y la vista puesta en el futuro de la República se incorpora la Gendarmería Nacional al escenario en el que se desenvuelven otras instituciones del Estado. En su amplio historial merece destacarse: En 1938 se procedió a crear las inspecciones Norte, Centro y Sur, con la misión de velar por el orden y seguridad pública y asegurar el cumplimiento de las leyes de la Nación y demás disposiciones legales. En el año 1939, respondiendo a urgentes reclamos de la población de Presidencia Roque Sáenz Peña, en la provincia del Chaco, es creado el destacamento homónimo, que partió para su destino el 24 de junio, iniciando lo que un matutino metropolitano dio en llamar ‘La tercera campaña del Desierto.”. El 20 de febrero de 1940 el Poder Ejecutivo Nacional dio por terminadas las funciones del Regimiento de Gendarmería de Línea, las que en lo sucesivo estarían a cargo de Gendarmería Nacional. En 1941 el Poder Ejecutivo Nacional determina por decreto la jurisdicción de la fuerza en los territorios nacionales. El 23 de julio de 1984, por el decreto ley 2.259, Gendarmería Nacional pasa a depender directamente del Ministerio de Defensa. El 29 de abril de 1988, la Ley de Defensa (número 23.554), en su artículo 99, establece que Gendarmería Nacional es parte integrante del Sistema de Defensa Nacional y en el artículo 31? le determina el control y vigilancia de fronteras como una acción permanente de la fuerza al igual que la custodia de los objetivos estratégicos, sin perjuicio del cumplimiento de las demás disposiciones legales. Esta norma especifica también su dependencia orgánica y funcional del Ministerio de Defensa. El gendarme no es solamente el hombre que el Estado ha ubicado en el contorno de nuestro territorio para la seguridad de las vidas y bienes de los pobladores y la defensa de los intereses de la República, allí donde empieza nuestra soberanía, es mucho más que eso. Es avanzada de cultura y progreso; es fomento y amparo de vida civil, y servidor permanente de las comunidades donde desarrolla su accionar. En esta actitud del gendarme frente a sus responsabilidades como custodio de los altos intereses de la Nación, se prodiga y manifiesta hasta en los hechos más simples, pero no por ello menos altruistas, y todas estas actividades integran su propio ser y espíritu, que vuelcan la dinámica de su acción allí donde la comunidad lo reclama, por ello todas las latitudes fronterizas son testigos mudos de sus sacrificios, de su soledad, de su vida y de su muerte y siempre el verde gris de su uniforme será la expresión de la Patria sostenida por una fe inquebrantable y una voluntad granítica.

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