JUANA FIGUEROA

JUANA FIGUEROA, una “santa” consagrada por el fervor popular, El 21 de marzo de 1903, una mujer llamada JUANA FIGUEROA fue asesinada por su esposo en la provincia de Salta y a partir de entonces, la imagen de Juana, transformada en “santa” por el fervor popular, se convirtió en un mito, objeto de culto, para muchísimos seguidores. Porqué, entre tantas tragedias cotidianas, una historia se vuelve leyenda y sus personajes desafían el olvido?.  Pueden hallarse muchas respuestas, pero no siempre se encuentra una explicación racional.

Así es el caso de JUANA FIGUEROA, una salteña nacida a fines del siglo XIX, de quien se afirma  que era muy hermosa y que se había casado muy joven. La tradición no se pone de acuerdo sobre su perfil  psicológico: mientras algunos la presentan como un modelo de honestidad y virtud,  otros afirman que llevaba una vida licenciosa y bastante desordenada. Existe también  la versión de que, después de casarse, se enamoró de otro hombre y que mantuvo con éste, una relación adúltera y secreta. Pero todos coinciden en que su esposo sufría celos enfermizos y que con excusa o sin ella, la asesinó cerca del Puente Blanco, lugar que se encontraba entonces en las afueras de la ciudad de Salta

A partir de ese momento Juana se transformó en una especie de heroína popular, a la que los fieles rinden culto, tanto en sus hogares, en forma privada, como en el lugar donde se cometió el crimen, convertido en santuario y que actualmente se halla en la calle Sobremonte de dicha ciudad. La veneración se extiende hasta  su tumba en el cementerio local, donde, especialmente los lunes, los fieles le llevan velas, flores y se acercan a rezar, rogando por sus amores y sus enfermos. Aunque cuenta con la devoción de hombres y mujeres de toda la provincia, JUANA FIGUEROA es venerada especialmente por las mujeres, que ven en ella, un símbolo de la opresión que  una mujer puede padecer en el matrimonio.

 

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