EL JURAMENTO DE LA PRIMERA JUNTA (25/5/1810)

EL JURAMENTO DE LA PRIMERA JUNTA. Todos los argentinos conocemos lo que pasó aquel día y posteriores. Tal vez, algunos tengan más memoria que otros para nombres y circunstancias, pero todos sabemos que esas jornadas fueron fundacionales para nuestra patria. Hay sin embargo, como en la mayoría de los acontecimientos relatados por la Historia, apuntes que ayudan a imaginar esos momentos. Por ejemplo, sabemos todos có mo fue el juramento de la Primera Junta ante el Cabildo?. En un viejo libro de Historia, Vicente Fidel López, nos relata así este solemne acto: “La ceremonia de la instalación de la Junta fue solemne y debió conmover profundamente a los patriotas. Los cabildantes esperaron a los miembros del nuevo gobierno sentados debajo del regio dosel. A uno y otro lado del salón formaban dos alas compactas los comandantes de las milicias, los jefes y la oficialidad del Estado Mayor, con los prelados de las órdenes religiosas, los empleados y gran número de entusiastas adherentes al cambio que acababa de tener lugar”. “Los miembros de la Junta entraron por el centro seguidos de los vivas y las felicitaciones de la multitud”. El alcalde de primer voto se puso de pie. Con él se incorporaron los demás vocales. El síndico procurador (doctor Leiva), abrió los Evangelios y los puso al alcance de la mano de Saavedra. A una señal del alcalde, Saavedra y los demás se pusieron de rodillas delante de la mesa municipal tendida de damasco punzó y sobre ella, un lujoso crucifijo de plata y marfil. Saavedra puso la palma de la mano sobre los Evangelios, Castelli puso la suya sobre el hombro derecho de Saavedra, Belgrano la puso sobre el izquierdo, y los demás sucesi­vamente los unos sobre el hombro de los otros según la posición que ocupaban.” “Así juraron, entonces, aquellos hombres: Cornelio Saavedra, Presidente, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu (español) y Juan Larrea (español), Vocales, Mariano Moreno y Juan José Paso, Secretarios.

3 Comentarios

  1. Anónimo

    Esta malisimo no es lo que yo pedi

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    1. Horacio

      No sabemos qué es lo que usted pidió. No nos llegó nada más que su calificación de “malísimo” e ignoramos a qué se refiere. Por favor, concrete su pedido para que tratemos de satisfacerlo.

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    2. Horacio

      Señor anónimo: No sabemos a qué se refiere con “no es lo que yo pedí”. A nosotros no nos ha llegado nada más que su “malísimo”. Por favor díganos qué es lo que necesita y trataremos de satisfacerlo.

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