EL ADOBE (de la palabra árabe athob, que significa ladrillos sin hornear) (22/5/1810)

EL ADOBE (de la palabra árabe athob, que significa ladrillos sin hornear). Masa de tierra arcillosa a veces mezclada con paja para darle contextura y firmeza. Antes que con la piedra, antes que con la madera, allí donde fue posible, las civilizaciones levantaron sus viviendas con barro. Y las conservaron por generaciones. Pero aunque muy dúctil y económico, si no es adecuadamente conservado y reparado, es muy vulnerable a los avatares del tiempo y tiende a derrumbarse cuando queda abandonado a su suerte. El adobe es indudablemente un material barato de construc­ción y con aceptables niveles de resistencia, por eso, fue el material de construcción elemental usado para la construcción de viviendas en las colonias de América, hasta que la piedra y otros materiales constructivos comenzaron a reemplazarlo en las ciudades hacia fines del siglo XVIII. Hoy, el adobe es una buena opción para la construcción, ya que científicos del Instituto Paul Getty, en California, Estados Unidos, han realizado estudios para dotarlo de la consistencia, firmeza y durabilidad que sus primitivos componentes no le garantizaban. La incorporación de emulsiones asfálticas, cementos o polímeros acrílicos, le confieren la resistencia que garantiza su perdurabilidad y su inmunidad ante la acción de la humedad, los hongos o cualquier otro agente destructivo.

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