PÁNICO DE 1890

Con este nombre se recuerda la profunda depresión que derivó en una crisis económica y financiera que afectó a la República Argentina durante la presidencia de MIGUEL JUÁREZ CELMAN,  mientras que en el orden internacional, debido al exceso de crédito que le había otorgado a la Argentina, casi lleva a la bancarrota a la Casa Baring Brothers de Londres.

En la época de JULIO A. ROCA, la República Argentina había tomado crédito principalmente para la construcción de ferrocarriles y a la modernización de la ciudad y el puerto de Buenos Aires lo que produjo que en 1880 el país creciera de manera sorprendente con el modelo agroexportador puesto en marcha durante el gobierno del general ROCA,  pero las políticas liberales del gobierno del Presidente MIGUEL JUÁREZ CELMAN (1886-1890) lo llevaron a un período de especulación que creó una especie de “burbuja financiera”.

En 1888 las acciones del “Banco Constructor de La Plata” cayeron de 235 puntos a 160, desencadenando la segunda gran crisis económica en Argentina, conocida como la “Crisis de 1890”, que se iniciara con el “default” de 1827 y que provocó que la República Argentina ingresara en cesación de pagos por cuatro años. La crisis ocasionó la quiebra del Banco Nacional que junto con la crisis política que se puso  en marcha a partir de la “Revolución del Parque”, provocó la renuncia del Presidente MIGUEL JUÁREZ CELMAN, y el ascenso a la primera magistratura de su vicepresidente, el doctor CARLOS PELLEGRINI, bajo cuya gestión se creara el “Banco de la Nación Argentina”.

Un periodista de apellido MIRÓ, que firmaba como JULIÁN MARTEL, publica una obra con el título de «La Bolsa», donde registra sus experiencias personales durante este «ctack» que paralizó al país en esos años. Hacia donde vamos? se preguntan los argentinos. Es que vamos hacia un abismo?, se preguntan consternados en todos los hogares. Reina el «agio» y nadie puede determinar el valor exacto y real del dinero que tiene en su cartera. La reducción del oro circulante y la depreciación del papel moneda, afecta seriamente al comercio y a la industria y consecuentemente, se extiende a todos los sectores de la población. Se culpa al Presidente JUÁREZ CELMAN de todo lo que pasa y la oposición se prepara encabezada por ARISTÓBULO DEL VALLE, LEANDRO N. ALEM, BERNARDO DE YRIGOYEN, BARTOLOMÉ MITRE y otros líderes políticos. Se respira la necesidad de un cambio de situación  y esa necesidad  es encauzada por ALEM. Mientras sus compañeros se preparan para derribar al Presidente, él lo hace para cambiar un sistema. Los descontentos ganan la calle y la adhesión es casi total. Hasta ROCA, pese a su parentesco con JUÁREZ CELMAN se une a los sediciosos y estalla la llamada «Revolución de 1890» (ver «La revolución de 1890» ).

A comienzos de 1891, la crisis, más que a la economía en sí, afecta a los grandes centros comerciales y financieros, pero  no a la producción agropecuaria. Se manifiesta crudamente en los quebrantos bancarios que se producen. El Banco Hipotecario tiene que suspender  el servicio de los cupones de sus cédulas. Por su parte, el Banco Nacional y el Banco de la Provincia,  sufren corridas a sus depósitos. El gobierno, para auxiliarlos, decreta una feria por varios días, pero la inquietud crece y se convierte en pánico. En el mes de marzo, el oro sube a 349 pesos la onza

Cuando las operaciones comerciales entran en una parálisis general, el gobierno nacional convoca a una reunión de notables en la Casa de Gobierno, para escuchar las opiniones de representantes de la economía, la industria, el comercio, la agricultura y la ganadería y concurren VENCESLAO ESCALANTE, JOSÉ BENJAMÍN GOROSTIAGA, PLATINO VARELA, JOSÉ A. TERRY, FRANCISCO URIBURU, IRNESTO TORNQUIST, EL GENERAL LUCIO V. MANSILLA, MANUEL QUINTANA, JULIÁN BALBÍN y ARISTÓBULO DEL VALLE. Éste último enfoca el  problema desde el ángulo pclitico diciendo: «Si el pueblo anda por un lado y el gobierno  anda por otro, todos éstos son remedios efímeros» … «Es necesarioagrega del Valle cambiar  de sistema en todo lo que se relaciona con este gobierno». El presidente rebate los argumentos de su amigo -del Valle: «Lo que hoy sucede —afirma— es hijo legítimo de los errores cometidos hace treinta años».

Por fin se acepta la idea de formar una Comisión especial encargada de aconsejar el camino a seguir. Esta queda constituida por Gorostiaga, URIBURU, JUAN JOSÉ ROMERO, W. PRATS, VARELA y H. G ANDERSON y poco después,  presentan sus conclusiones que diciendo que como medida de efectos inmediatos, será necesario emitir un empréstito de 100 millones de pesos, cantidad que debía ser entregada a la Caja de Conversión para acudir en ayuda de los bancos oficiales y salvarlos de la quiebra.

El empréstito fracasa al no ser cubierto: sólo se logran 28.522.145 pesos en efectivo, que serán destinados a los Bancos, por lo que algunos de ellos, se ven obligados a cerrar sus puertas. El 7 de abril lo hacen el Banco Nacional y el Banco de la Provincia. Enseguida sufren corridas los bancos particulares, que tienen que suspender sus pagos Así los Bancos Garantidos siguen la suerte de los oficiales y el Estado debe hacerse cargo de sus emisiones por más de 40 millones de pesos.

3 Comentarios

  1. oscar

    esta bueno me ayuda para un trabajo practico de ciencias sociales

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    1. david

      esta bien y ami también me ayuda esta bien

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  2. Paula

    Muy clara la explicación, me sirvió para un trabajo de historia argentina!

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