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CAPITULACIÓN DE BERNARDINO RIVADAVIA. LA PAZ A CUALQUIER PRECIO (24/05/1827)
El 24 de mayo de 1827, con la firma de la “Convención Preliminar de Paz” (también llamado “Tratado de Montevideo), que produjo el cese de la anexión de la Provincia Oriental como Provincia Cisplatina al reino de Portugal, Brasil y Algarves y la renuncia de BERNARDINO RIVADAVIA a la presidencia, de la Confederación, se inicia el camino que finalmente traerá la paz el 27 de agosto de 1828 entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y el imperio de Brasil, empeñados en una lucha de intereses territoriales desde el 10 de setiembre de 1825 (ver Guerra con Brasil)
La destrucción de gran parte de la pequeña flota de la Confederación, la incapacidad de sus fuerzas terrestres para recuperar territorios de la Banda Oriental en poder de los brasileños y de extender sus operaciones en territorio brasileño, sumado a las graves consecuencias económicas que tuvo el bloqueo naval que los imperiales impusieron al Puerto de Buenos Aires fueron los argumentos que decidieron a BERNARDINO RIVADAVIA a buscar el cese de esta contienda, una propuesta, que luego del llamado de atención que recibieron con la derrota sus tropas en Ituzaingó (20 de febrero de 1827), tuvo rápida aceptación por parte de Brasil, que con sus tropas empantanadas sin poder concretar una ofensiva en gran escala ni evacuar a las fuerzas de la Confederación que habían invadido su territorio, sufría una intensa presión de su pueblo para que se terminara esta guerra.
Las reuniones se realizaron con la mediación del Reino Unido en la ciudad de Montevideo. MANUEL JOSÉ GARCÍA que en representación de la Confederación, llevaba la directiva de que debía llegarse a la paz, sobre la base del reconocimiento de los derechos argentinos sobre la Banda Oriental, o bien de la independencia de la misma y JOSÉ FELICIANO FERNÁNDEZ PIÑEIRO (marqués de Aracati), JOSÉ CLEMENTE PEREIRA y JOAQUÍN D’OLIVEIRA ALVAREZ en representación del imperio deliberaron durante quince meses y produjeron un documento que fue conocido como “Convención Preliminar de Paz”, donde se establecía el cese del fuego bajo estas condiciones:
La Confederación aceptaba que Brasil ocupara nuevamente las Misiones Orientales y la totalidad de la Provincia Oriental, reconociéndolas bajo soberanía del Imperio; también se comprometía a desarmar la isla Martín García, y a pagarle al Brasil una indemnización en metálico por cada presa que hubiesen hecho los buques corsarios de su servicio, a cuyos actos se los calificaba de “piratería”.
El propio RIVADAVIA llamó a este acuerdo “el tratado deshonesto”, pero lo firmó. La opinión pública reaccionó indignada; se publicaron en los periódicos artículos muy violentos contra el gobierno y la ciudad se cubrió de panfletos ofensivos contra García, Rivadavia y Ponsonby, el embajador de Gran Bretaña en Río de Janeiro que había sido el mediador.
Finalmente, la Convención fue rechazada por la Cámara de Representantes, pero RIVADAVIA igualmente sufrió el costo político del pacto y presentó su renuncia el 27 de junio de 1827, siendo sucedido interinamente por VICENTE LÓPEZ Y PLANES a quien sucedió el federal MANUEL DORREGO, que asumió el 13 de agosto de 1827, firmemente decidido a continuar la guerra, por lo que la conflagración prosiguió.
Pero, bajo la presión económica y diplomática del Reino Unido, el 20 de febrero de 1828 se abrieron nuevamente las tratativas de paz, con la mediación de Gran Bretaña. Lord JOHN PONSONBY, el enviado de Londres propuso aceptar como solución, la independencia total y absoluta de parte de la Provincia Oriental, con el nombre de “Estado Oriental del Uruguay” (las Misiones Orientales quedarían en poder de Brasil).
La propuesta británica tenía como finalidad visible, restablecer la paz en el Plata y oculto, lograr un objetivo perseguido desde hacía mucho tiempo por Gran Bretaña: su interés en la creación de un “Estado tapón”, para tener acceso al comercio y las finanzas en la Cuenca del Plata, sin que mediara la autoridad naval y comercial de un gobierno rioplatense, central y único (como lo podría ser Buenos Aires)
Algo que se ve claramente expresado en una carta que envió PONSONBY a Londres donde dice: “Los intereses y la seguridad del comercio británico, serían grandemente aumentados en un Estado en que los gobernantes cultivaran una amistad por Inglaterra. La Banda Oriental contiene la llave del Plata y de Sud América, debemos perpetuar una división geográfica de Estados que beneficie a Inglaterra y la paz”.
Finalmente PONSONBY convenció a Argentina y Brasil que no les convenía seguir enviando su gente a la muerte, gastando dinero en una contienda para defender la pertenencia de un territorio que inexorablemente se dirigía a su independencia como estado soberano, el 27 de agosto de 1828, se firmó la paz definitiva.
Consecuencias:
Se habilitó la creación de la República Oriental del Uruguay. El imperio del Brasil, se vio notablemente debilitado, lo que contribuyó a la abdicación del emperador Pedro IV. Los términos en que se dio la finalización del conflicto y el descontento popular por el acuerdo firmado por GARCÍA, llevaron a la renuncia del presidente Rivadavia y a una crisis interna, que, superado el interinato de VICENTE LÓPEZ Y PLANES en el gobierno de Buenos Aires, llevó a que asumiera como tal MANUEL DORREGO, un líder federal sucedido por JUAN MANUEL DE ROSAS, dando comienzo a veinte años de extrema dureza y enfrentamientos entre los argentinos.
Y finalmente, los intereses comerciales británicos se vieron favorecidos al asegurarse la libre navegación del Río de la Plata y vio satisfecha por fin, su pretensión de que el Río de la Plata no estuviera bajo el control de un solo país (Ver Gran Bretaña estimula la creación de la Provincia Oriental)
La Historia ha definido esta tramitación como “una verdadera gestión a la medida de los intereses de BERNARDINO RIVADAVIA (un reconocido e interesado pro-británico) y de Gran Bretaña, el gran beneficiado por este Tratado, que finalmente logró consolidar su influencia en la actividad económica del Río de la Plata.
(Ver en Crónicas: Gran Bretaña necesita que la Banda Oriental sea un estado independiente; La Banda Oriental debe ser un Estado independiente; El Río de la Plata, una obsesión para Brasil; Portugal y su interés por dominar el Río de la Plata; Inglaterra a la conquista del Plata; Gran Bretaña estimula la creación de la Provincia Oriental.