El arcón de la historia Argentina > Crónicas > EL CÍRCULO MILITAR (24/07/1881)
EL CÍRCULO MILITAR (24/07/1881)
Desde los tiempos del virreinato y de la Revolución de Mayo después, Buenos Aires asumió su destino histórico (no siempre desempeñado con acierto y grandeza), de vertebrar la nación, como Castilla lo hizo con España (dixit Ortega y Gasset), un papel que durante muchos años, le fue duramente negado por el resto de las provincias.
Diez años separada de ellas y constituyendo un Estado independiente y soberano, hasta que después de la batalla de Pavón (1861) volviera a formar parte de la Confederación, aunque sin declinar su vocación hegemónica, no pudo evitar que se mantuviera vigente el profundo abismo que las había separado y las diferencias que caracterizaban a sus poblaciones y a sus instituciones.
Ejército de Línea, Montoneros, Caudillos, Milicianos, todos combatían por igual por la Independencia y por los intereses provinciales. Todos ponían su coraje sus habilidades castrenses y su fervor patriótico al servicio de la misma causa, pero siempre había algo que separaba a los porteños de los provincianos. Algo intangible, pero sólidamente enquistado en la personalidad de todos ellos, los soldados de la patria.
La tarea de crear una asociación que nucleara a los hombres de armas, a los oficiales de aquel ejército regular que se consideraban todos miembros de una misma familia, parecía entonces irrealizable. La primera “Memoria” que presentara en 1882 su “Comisión Directiva”, dió cuenta de varios antecedentes y dice: “Reconociendo el principio que la unión constituye la fuerza, el Ejército ha ensayado desde los campamentos de Paraguay, hasta las aulas del Colegio Militar y desde las avanzadas de nuestras líneas de frontera, hasta las grandes capitales provinciales, sin que haya podido jamás ponerse en práctica”.
Entre los líderes que vivían en ese clima de incertidumbre nacional, cambiante e impredecible y de frustración profesional que imperaba entre la oficialidad, tomó fuerza la idea de crear un club que facilitara estrechar los lazos de camaradería entre militares, afectados por las luchas civiles que se producían en aquellos años y tras ese objetivo, fue el general NICOLÁS EVALLE, quien, el 30 de junio de 1881, en el cuartel del Regimiento 1 de Artillería (en la actual Plaza San Martín), junto a un grupo de oficiales deciden crear una “Comisión Provisional” para estudiar el tema y concretar ese proyecto.
La Comisión quedó integrada con el mismo general LEVALLE, como presidente, el coronel ANTONIO DÓNOVAN, coronel REMIGIO GIL, coronel DANIEL SOLIER, coronel DOMINGO VIEJO BUENO, coronel MANUEL J. CAMPOS y teniente coronel PEDRO FARÍAS como vocales y el sargento mayor ALFREDO CABOT y el teniente ADOLFO ITURGAY como secretarios y como resultado de su gestión, el 24 de julio de 1881se realiza la primera Asamblea General de Socios, que, dejando fundado el Círculo Militar Argentino, aprueba su Reglamento funcional y designa a los asociados que integrarán la primera Comisión Directiva de la nueva entidad. Son ellos general Nicolás Levalle (presidente); general Domingo Viejobueno (vicepresidente 1°), coronel Antonio Dónovan (vicepresidente 2°), coronel Remigio Gil (tesorero), coronel Eduardo Pico (protesorero), teniente 1° Sandalio Sosa (secretario), teniente coronel Daniel Cerri (prosecretario) y coronel Joaquín Viejobueno, comodoro Luis Py, coronel Daniel Solier, capitán Rosendo Fraga y teniente 1.º Federico López (vocales).
La nueva entidad inicialmente funcionó en el cuartel del Regimiento 1 de Artillería y luego se instaló en la calle Florida162 de la Ciudad de Buenos Aires. En los años siguientes mudó varias veces su sede hasta que en 1938 compró y se instaló definitivamente en el «Palacio Paz», frente a la Plaza San Martín en el barrio de Retiro, donde funciona además la Biblioteca Nacional Militar (fundada en 1881, fue habilitada al público, el 12 de agosto de 1938) y el Museo de Armas de la Nación (inaugurado el 14 de diciembre de 1940).
En 1889, siendo nuevamente presidente el general LEVALLE, debe enfrentar una serie de dificultades, derivadas del clima deliberativo y de inestabilidad social y política que se vivía en aquellos tiempos y no estando ajenos a él, los oficiales de las Fuerzas Armadas son cooptados por otras organizaciones que aspiran ocupar el lugar del Círculo Militar. Aparecen así en Buenos Aires la “Fraternidad Militar” y la “Unión Militar”, y otras semejantes en diversas provincias, lo que lleva a temerse que esa situación, provoque la disolución del Círculo, decidido a mantener su absoluta prescindencia política.
En 1890 un grupo de oficiales creó la “Logia Militar” con un marcado tinte político y en 1919 otro grupo hizo lo mismo, pero esta vez para manifestar su descontento con los movimientos revolucionarios producidos en 1890, 1893 y 1905, involucrando todos ellos a los cuadros de oficiales. Algo no marchaba como era debido. La participación de miembros de las Fuerzas Armadas en política, sumada a los desgraciados sucesos producidos durante la llamada “Semana Trágica”, obligaron a una necesaria revisión de roles y en ese sentido el Círculo Militar surgió como un faro que en la niebla evita el naufragio de naves en peligro.
Se suceden las presidencias. Cambian las comisiones directivas, pero el Círculo Militar sigue firmemente aferrado a sus principios fundacionales y no participa en la actividad política del país y catequiza sobre lo necesario de esa prescindencia para mantener unida a la familia militar.
Pero, ya bien avanzado el siglo XX, parece que las cosas vuelven a su cauce normal. Esos nuevos intentos fundacionales no pueden mantener su oferta y entonces el Círculo Militar puede comenzar ya a andar un camino de realizaciones: afirma sus actividades culturales, sociales y deportivas y logra por fin cumplir con sus anhelos de instalarse como un nexo fundado en el respeto, la excelencia de sus prestaciones y el orgullo de pertenencia entre todos los miembros de la familia militar.
En 1923 se muda a una nueva sede ubicada en la calle Florida 770 y termina de organizarse la Biblioteca Militar” (creada en 1881), que será luego, el 12 de agosto de 1938, habilitada para uso público, con el nombre actual de “Biblioteca Nacional Militar”. Sus amplios salones son el escenario de importantes eventos culturales y sociales y se habilitan algunas dependencias para servir de alojamiento temporario para los asociados del interior que circunstancialmente deban viajar a Buenos Aires.
En junio de 1927 el general ENRIQUE MOSCONI asume la presidencia del Círculo y es en la década siguiente, cando las cosas vuelven a complicarse. Los hechos políticos que se producen hasta promediar los años 50, incluyendo las revoluciones de 1930, 1943, 1945 y 1955, comienzan a reflejarse en los actos electorales y el Círculo Militar, no pudo esta vez, eludir los efectos políticos de la época, al igual que algunas manifestaciones que excedían el marco estatutario de la Institución.
En 1931 durante la presidencia de facto del general José Félix Uriburu, le fue cedido al Círculo Militar, parte de los terrenos que ocupaba la quinta presidencial (cuya integridad se había visto interrumpida con la construcción de la avenida del Libertador), para instalar en ellos un campo de deportes y balneario para sus asociados. Se construyó allí un edificio estilo racionalista proyectado por el arquitecto Luis Pico Estrada, se adecuaron distintos sectores, a los fines de contar con espacios aptos para cumplir las funciones que le fueron asignadas y se viabilizó el acceso a las aguas del Río de la Plata, en ese lugar beneficiado por la existencia de una extensa playa de fina arena.
En 1937 se inician las gestiones para adquirir el “Palacio Paz”, una señorial propiedad ubicada en la avenida Santa Fe y Maipú, del Barrio Palermo para destinarla a ser la sede del Circulo y finalizada la operación en 1938, comienza allí la época de oro del Círculo. Sus lujosos ambientes se prestan de maravilla para la gestión administrativa, para la instalación de la Biblioteca del Oficial, una soberbia pileta de natación climatizada, stand de tiro, cancha de bowling, gimnasio, sala de esgrima, enfermería, bar, confitería, restorante, salones comedor, de estar y para recepciones sociales, además de todo un cuerpo destinado a funcionar como Hotel para alojar temporariamente a sus asociados del interior
También en 1938 finalizaron las obras encaradas en esos terrenos de Olivos y se inaugura formalmente la “Sede Olivos del Círculo Militar” ubicada en la avenida del Libertador 2100 de Olivos, provincia de Buenos Aires, un lugar que sufrirá más adelante sustanciales modificaciones para adaptarlo a las nuevas exigencias y a la necesidad de otorgarle sustentabilidad económica al lugar.
Fuente. Revista Militar, número 120 Aniversario.