COMBATE CON LOS ABORÍGENES EN MARACÓ (26/01/1870)

En enero de 1870, durante la presidencia de DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO, el Comandante del Fuerte “General Belgrano” en La Pampa, Teniente Coronel BENITO HERRERO, venció a una fuerte partida de aborígenes, que al mando del capitanejo LEMOR, le había tendido una celada.

Enterado por sus exploradores de que en proximidades de la Laguna Remecó (cerca de General Pico, provincia de La Pampa), se hallaba el capitanejo LEMOR, que habiendo reunido una gran cantidad de dispersos sobrevivientes de la tribu de PINCÉN estaba preparando un malón sobre Realicó para alzarse con ganado, el Teniente Coronel BENITO HERRERO, dispuso que el sargento mayor LORENZO MONTEAGUDO al mando de unos dieciséis hombres montados, cayera por sorpresa sobre sus tolderías, mientras que el resto de las fuerzas lo seguía de cerca para apoyarlo oportunamente si fuera necesario.

MONTEAGUDO llevó sobre la indiada una sorpresiva, violenta e impetuosa carga y a pesar de su inferioridad númerica (4 por 1 de sus efectivos), los derrotó completamente causándole veintisiete muertos, muchos heridos y tomándoles prisioneros un mayor número de indios de pelea y chusma, varias lanzas y algunas armas de fuego.

Los aborígenes, rehechos después de la derrota sufrida, atacaron a las tropas del Sargento MONTEAGUDO, pero habiendo avistando el resto de la columna del Teniente Coronel HERRERO que llegaba de refuerzo, se retiraron sin que fuera posible perseguirlos, porque la caballada estaba agotada por los esfuerzos de la marcha realizados y por la necesidad de custodiar a los prisioneros tomados.

Durante el regreso al Fuerte, los restos de la tribu comenzaron a rondar alrededor de la columna en marcha, mientras que un emisario de LEMOR reclamaba ser recibido por “el jefe blanco”, aunque esta gestión, era tan sólo un ardid de este cacique, que buscaba la oportunidad propicia, para dar un golpe sorpresivo contra las fuerzas del teniente coronel HERRERO.

El día 26 de enero, la columna llegó a Maracó y si bien un numeroso grupo de indígenas bien montados vigilaban sus movimientos, HERRERO ordenó pasar al descanso en un paraje montuoso y quebrado, donde quedó atada la caballada en previsión de cualquier eventualidad. A las 18.00 horas del mencionado día y en medio de una fuerte tormenta de viento, truenos y lluvia, un grupo de unos 70 indios llevó una carga sobre la tropa mientras que otros trataban de arrebatarles la caballada.

Una vez que consiguieron su propósito huyeron hacia al monte, pero fueron perseguidos por el alférez FLORENCIO PÉREZ, que al mando de 15 soldados, todos montados en pelo, les dieron alcance, logrando rescatar la caballada, luego de dejar fuera de combate a numerosos indios.

El resto de la indiada no se amedrentó y llevó varias cargas contra las posiciones de las tropas nacionales, vero viendo la inutilidad de sus esfuerzos para dominar a estos bravos soldados, terminaron por desistir y se alejaron aprovechando la oscuridad de la noche, llevando a sus heridos,

Finalmente, el 27 de enero la columna del teniente coronel HERRERO prosiguió la marcha, llegando sin más novedad, al Fuerte “General Belgrano”, en Carhué, habiéndoles producido 44 muertes, entre ellas la del cacique LEMOR y llevando 41 indios “de lanza y 135 indios “de chusma” como prisioneros y a 24 cautivos que fueron rescatados de un largo cautiverio (ver Las Campañas al Desierto).

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *