Rancho cola de pato

El techo de los ranchos primitivos de la campaña argentina, era siempre “a dos aguas”: una “cumbrera”, o línea divisoria de altura máxima, y dos planos rectangulares, inclinados, a derecha e izquierda, que formaban los aleros  en ambos costados y los mojinetes o ángulos en los extremos de la construcción. Pero a medida que las técnicas constructivas fueron mejorándose, se perfeccionó este tipo de techado y comenzaron a verse “ranchos” en los que “los mojinetes” habían desaparecido, dando lugar a dos nuevos planos, triangulares e inclinados, uno de cuyos vértices arrancaba en la cumbrera. Ya no bastaba la denominación de “rancho”, para determinar con exactitud el tipo de construcción a la que se refería el gaucho y éste, siempre gráfico y propenso a las comparaciones, lo bautizaron  como “rancho cola de pato”, porque la forma y la posición de los nuevos planos del techo, eran muy semejantes a la cola de éste palmípedo y en ciertos movimientos que le son característicos. El techado “cola de pato” es ahora frecuente en galpones, ranchos, ramadas y glorietas.

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