EL PERIODISMO EN LA ARGENTINA. SUS ORÍGENES

El periodismo y los periodistas hacen irrupción en la vida de Buenos Aires colonial en 1801, con la aparición del periódico “El Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiógrafo del Río de la Plata”.

Ya antes de que en Buenos Aires, se comenzara con la impresión de periódicos, circulaban por la ciudad y por algunas provincias (Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán), hojas manuscritas con material informativo, de las que lamentablemente hoy se conocen solo cuatro de ellas, distribuídas en 1764 con el nombre de “Gaceta de Buenos Aires”.

El primero de estos precursores ejemplares de nuestro periodismo, fue publicado el 19 de junio de 1764 y consta de ocho páginas, de las cuales solamente cuatro de ellas y algo de la quinta, están escritas; el segundo fue publicado el 24 de julio de 1764, consta de doce páginas y sólo nueve están escritas; el tercero está fechado el 28 de agosto de 1764; y el cuarto, publicado el 25 de septiembre de 1764, consta de ocho páginas, de las cuales están escritas seis y algo de la séptima.

En enero de 1781, en la Imprenta de los Niños Expósitos se imprimió el Número uno de un periódico, cuyo encabezamiento, cumpliendo las funciones de nombre de la publicación, decía así: “Noticias recibidas de Europa por el Correo de España y por la vía del Janeiro, Buenos Aires a 8 de enero de 1781”.

Como no existe ningún otro ejemplar de esta publicación, a pesar de que su editor, consignando que ese es el primer número de ella, hace suponer claramente que pensaba continuar la publicación, es que es como decir de la Literatura argentina, ya que Buenos Aires, fue desde un principio y durante muchos años, sede, cabecera y esencia de todo lo argentino. cosa que es muy improbable que haya sucedido, porque ya a la vista de su título o cabezal, anunciando su contenido, no debe haber despertado demasiado interés entre la población de Buenos Aires.

El Primero de mayo de ese mismo año de 1781, apareció otro impreso de carácter informativo, que en su encabezado dice: “Extracto de las noticias recibidas de Europa por la vía de Portugal”. Como esta publicación carece de numeración y no hay constancias de que haya continuado, debemos pensar que fue un cometa fugaz lanzado por un aventurero que jugó a ser periodista y su intentó murió a poco de nacer.

En 1796, Santiago Luis Enrique Liniers, hermano del que fue virrey del Río de la Plata, le solicitó a Nicolás Arredondo, la autorización correspondiente para publicar un periódico, cuyo título sería “Gaceta de Buenos Aires”, oportunidad en la cual decía que en él, publicará noticias y comentarios acerca de “actos de gobierno, precio de los comestibles, comercio, teatro, literatura y artes, noticias generales y necrología”. El hecho de no conocerse documentos posteriores referidos a esta solicitud, nos permite suponer que la autorización no fue concedida y el proyecto quedó en la nada.

Telégrafo Mercantil - Wikipedia, la enciclopedia libre

Llegamos así al que fue en realidad, nuestro primer periódico y el nacimiento del Periodismo en la República Argentina. Porque si bien fue publicado en Buenos Aires, podemos darle ese carácter, dado que en esa época, como lo había sido y lo será después, durante muchos años, Buenos Aires era sede, cabecera y esencia de todo lo argentino.

Nos referimos al “Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiógrafo del Río de la Plata”, fundado por el extremeño Francisco Antonio Cabello, que antes debió aceptar la participación en su proyecto de Joaquín Bernardo Campusano, ejerciendo las funciones de Censor de la real Audiencia.

Comenzó a aparecer el 1º de abril de 1801. En un principio se publicaba dos veces por semana (los miércoles y sábados), generalmente en fascículos de ocho páginas; pero desde el 4 de octubre de 1801 comenzó a salir también domingos, en entregas de 8, 12 y hasta 16 páginas y aunque los hubo, solamente en muy ocasionales circunstancias ocasionales, aparecían números extraordinarios.

Con un total de 110 entregas, realizadas en algo más de 18 meses de vida, agrupadas en cinco tomos, con uno de ellos con su correspondiente índice, el “Telégrafo”, dejó de publicarse el 27 de octubre de 1802 por orden del virrey JOAQUÍN DEL PINO, que así lo dispuso, a raíz de la publicación de un artículo “que afectaba la imagen real” (ver “El Telégrafo Mercantil, Rural, Político-económico e Historiográfico del Río de la Plata” en Crónicas).

El “Telégrafo” constituye una importante fuente de información sobre nuestro pasado, conteniendo artículos sobre geografía, historia americana, artes y ciencias, literatura, educación, economía, etc., debidos a las plumas de quienes fueron nuestros primeros periodistas, entre otros, Domingo de Azcuénaga, José Joaquín Araujo, Gregorio Funes, Eugenio del Portillo, Pedro Antonio Cerviño, Manuel de Lavardén, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Julián Perdriel, Luis José Chorroarín, Julio Leiva, Pedro Andrés García, Pedro Vicente Cañete y Tadeo Haenque.

Siguió luego una rica historia, hecha con una innumerable cantidad de publicaciones, que erigieron a la República Argentina en uno de los países del mundo donde se edita la mayor cantidad de Diarios, Revistas y Periódicos. Muchísimos de ellos, de reconocida calidad y merecedores de importantes premios «a la veracidad», «a la ecuanimidad informativa», «a la investigación periodística», etc. (ver Diarios, Periódicos y Revistas argentinos).

Fuentes: “Historia Argentina”. Diego Abad de Santillán, Ed. Tipográfica Argentina, Buenos Aires, 1965; “Crónica Argentina”. Ed. Codex, Buenos Aires, 1979: “La Historia en mis documentos”. Graciela Meroni, Ed. Huemul, Buenos Aires, 1969; “La cultura en Buenos Aires”. Luis Trenti Rocamora, Ed. Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1948; “Historia del periodismo”. Luis Pablo Echagüe, Ed. Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 1940; “El Telégrafo Mercantil”. Dora Guimpel, Ed. Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1944; “El libro, la imprenta y el periodismo en América durante la dominación española”. José Tomás Revello, Ed. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1940.

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