TRATADO CON GRAN BRETAÑA (01/02/1825)

Fue firmado en Buenos Aires un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y Gran Bretaña, que declaraba “Perpetua amistad entre los dominios y súbditos del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y las Provincias Unidas del Río de la Plata y sus habitantes” y a cuya realización contribuyó con particular interés el ministro inglés JORGE CANNING, siendo ese el primer tratado que nuestro país celebró con una potencia europea. Se oficializa así el reconociendo por parte de Inglaterra, de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. En sus articulados, establecía normas relativas al comercio, nombramiento de cónsules y derechos de propiedad para los súbditos británicos residentes en las Provincias Unidas. Quedaba reconocido asimismo, por ambas partes, el principio de libertad de conciencia y de cultos en los dos estados.

El 12 de febrero, el ministro GARCÍA lo presentó en el Congreso para su ratificación, señalando que era la primera vez que en la Nación se ejecutaba un acto de esta clase y que “la amistad de una nación que desde los primeros momentos de nuestra lucha siempre se había ocupado de la terminación de la guerra de América, por medios honorables a nosotros y especialmente de nuestra independencia en estos últimos días, no podía menos que proporcionarnos ventajas”. El 19 de ese mismo mes, el Congreso argentino ratificó el tratado con el voto en disidencia de algunas provincias, que no aprobaban el texto que, referido a la “libertad de culto, templos y cementerios”, autorizaba la instalación de “cementerios propios para los residentes británicos”. BERNARDINO RIVADAVIA, recientemente nombrado Ministro Plenipotenciario ante las Cortes de Inglaterra y Francia, fue encargado para que gestionara el trámite de la ratificación por parte de Gran Bretaña y el l2 de mayo del mismo año, el gobierno británico hizo lo propio en Londres, en la casa de campo del ministro inglés George Canning, quien había sido el principal propulsor del reconocimiento de nuestra Independencia y de la concertación de este Tratado.

A los pocos días Jorge Canning depositó el documento en la Cámara de los Comunes, donde fue recibido con el asentimiento general. Nuestra República fue la primera de Hispanoamérica reconocida por Gran Bretaña, sin que ello diera lugar a deliberación en el parlamento, como ocurrió en otros casos. Son conocidas las palabras de Sir ROBERT WILSON pronunciadas a raíz de aquel acontecimiento: “Al fin se respira aire libre en la América Latina.”

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