SUBLEVACIÓN DE FONTEZUELAS (03/04/1815)

El coronel IGNACIO ÁLVAREZ THOMAS y su Plana Mayor se sublevan en Fontezuelas contra el Director Supremo CARLOS MARÍA DE ALVEAR. En la Banda Oriental, el caudillo oriental JOSÉ GERVASIO DE ARTIGAS se había proclamado como el protector de las provincias del Litoral contra el control ejercido por Buenos Aires y se hallaba en camino de consolidar esa posición, marchando a la provincia de Santa Fe para unirse al caudillo de esa provincia ESTANISLAO LÓPEZ

Dándose cuenta que su autoridad y control político se veían amenazados, ALVEAR, se dispuso a recuperar el apoyo de esas provincias, que necesitaba con urgencia, para lograr una importante victoria militar contra Artigas, líder indiscutido de esa rebelión que involucraba no sólo a la Banda Oriental, sino que amenzaba con extenderse por el litoral y otras provincias argentinas.

En abril de 1815,  el Director Supremo CARLOS MARÍA DE ALVEAR envió una fuerza de vanguardia al mando del coronel IGNACIO ÁVAREZ THOMAS para que marchara hacia Santa Fe con la misión de cortarle  el paso a ARTIGAS, mientras él personalmente, proseguía su avance con las fuerzas principales desde su Campamento en Olivos, lugar donde dispusor reunir sus efectivos..

Fue entonces que ÁVAREZ THOMAS y sus oficiales, llegados a Fontezuelas se rebelaron contra ALVEAR proclamando que “la guerra civil ya debería haber llegado a su fin y que no era honroso pelear las peleas por el poder que estimulaba el Directorio, distrayendo las fuerzas para el cumplimiento de un compromiso mayor, como lo era el afianzamiento de nuestra reciente libertad”.

Estos acontecimientos, que se conocen como “La revolución federal de 1815”, tuvieron como detonante, el planteo hecho por el Cabildo de Santa Fe, exigiendo la renuncia de ALVEAR por autoritario. Apoyados luego por el general ÁLVAREZ THOMAS, sublevado con sus tropas en Fontezuelas el 3 de abril de 1815 y entusiastamente recibida por ARTIGAS en el litoral, RONDEAU en Buenos Aires y SAN MARTÍN en Mendoza, fue un dramático llamado de atención para el gobierno ejercido desde Buenos Aires, férreamente administrado por ALVEAR, en detrimento de las libertades y derechos de las provincias y de los pueblos del interior, agobiados por una constante lucha por el poder. ALVEAR fue rápidamente depuesto luego de estis hechos y se dirigió a Inglaterra. JOSÉ RONDEAU fue nombrado para que lo reemplace como nuevo Director Supremo y se designó a ÁLVAREZ THOMAS para que ocupe el cargo hasta que RONDEAU de por terminadas sus responsabilidades como comandante del Ejército del Norte.

Hay opiniones señalando que esta revuelta fue la primera vez (pero no última), posterior a la Revolución de Mayo, que el gobierno fue interrumpido de manera abrupta, alternativa que demuestra que ya en esa temprana época, numerosos patriotas porteños compartían el deseo de federalismo de las provincias y que sentían la necesidad de llegar a un acuerdo con los caudillos provinciales, para defender los principios republicanos contra los pomposos planes del gobierno bonaerense de ALVEAR y en forma bastante sencilla, también demostró el descontento provocado por las guerras civiles, cuando la prioridad debía ser la lucha por la independencia, aún no lograda.

La sublevación de Fontezuelas ha sido catalogada como un “movimiento federal, por cuanto el gobierno central establecido en Buenos Aires, fue derribado por la presión de fuerzas del interior, que contribuyeron en mayor o menor grado, a que ésta estallara. La rebelión producida en el Ejército del Norte, el estado de sublevación en que se encontraban las provincias del Litoral bajo la influencia de ARTIGAS y la actitud de las provincias de Cuyo, que desconocieron la voluntad del Director Supremo, cuando éste intentó desplazar al general SAN MARTÍN, sin descartar que en la misma ciudad de Buenos Aires, la opinión pública se volcó contra el gobierno, fueron también otros de los acontecimientos que determinaron la disolución de la Asamblea, la caída de Alvear y la entrega del poder al Cabildo.

Fue evidente, que los excesos cometidos por Alvear durante su breve gobierno fueron en realidad los que provocaron su caída y la gestación de la revolución de 1815. Es evidente también que éste y hechos posteriores, se explican si se tiene en cuenta que el Directorio había heredado las atribuciones omnímodas del antigüo virrey, que desconocían la voluntad del interior del país, especialmente en un aspecto que tocaba dolorosamente la sensibilidad e un pueblo recién liberado del yugo español: éstos estaban facultados, tal como lo estaban los mandatarios del período hispánico, para nombrar a las autoridades locales, pero los pueblos del interior comenzaron primero a pensar en que eso no era justo y luego a luchar para que sus autoridades fuesen la expresión de sus voluntades y no del gobierno central establecido en Buenos Aires.

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