SOPLAR Y HACER BOTELLAS (09/12/1814)

Hay dichos vulgares en el lenguaje popular, que perduran en el tiempo y son después repetidos, muchas veces sin saber quien fue el primero que lo expresó, pero no es el caso de “Soplar y hacer botellas”, que fue acuñado por el general San Martín, cansado de esperar la declaración de nuestra Independencia. Es cierto que la frase no es nada de extraordinario ni de heroico para ocupar el importante sitio que la historia le ha reservado, pero si lo es,  porque define al menos, el carácter de los hombres que combatieron por la causa de la libertad. Fue dicha en el mismo recinto del Congreso de Tucumán y es una expresión en la que San Martín interviene directamente, dejándonos constancia de eso en un documento escrito por él mismo.

El futuro libertador era gobernador-intendente de Cuyo y tenía su residencia en Mendoza. Además de las atenciones que le demandaban los asuntos propios de su cargo, se preocupaba manifiestamente por la tardanza en que se incurría, para que las Provincias Unidas se declarasen independientes de España, escribía frecuentemente a su amigo y diputado por Mendoza TOMÁS GODOY CRUZ y en una de sus cartas, parodiando la famosa frase pronunciada por Cicerón contra Catilina, le decía: ¡ Hasta cuándo esperamos declarar nuestra Independencia!. En otra ocasión le manifestaba que “si yo fuese diputado, me aventuraría a hacer al Congreso algunas observaciones. Al efecto haría la introducción de un modo propio, según mis verdaderos sentimientos. Yo, como americano, republicano por principios e inclinación, pero que sacrificó estos mismos por el bien de su suelo, considero que los americanos de las Provincias Unidas, no han tenido con su Revolución, otro objeto que emanciparse del mando de España y formar una nación”.

La ansiedad de SAN MARTÍN era compartida por GODOY CRUZ, quien deseaba al mismo tiempo complacer al amigo a quien tanto apreciaba. Leía estas cartas a los diputados, y éstos, atendiendo a razones políticas internas, dejaban pasar los días sin efectuar el acto para el que habían sido llamados. Durante una de las sesiones de la Asamblea,  mientras GODOY  CRUZ hablaba sobre la correspondencia de SAN MARTÍN, fue interrumpido por uno de sus colegas, quien exclamó: ¡Escríbale usted que eso no es soplar y hacer botellas!”. Así lo hizo Godoy Cruz y a ello, el 9 de diciembre de 1814, le contestó San Martín, expresándole que lo que decía sobre el punto de la Independencia, efectivamente no era soplar y hacer botellas, pues creía mil veces “más fácil declarar la Independencia nacional,  que encontrar un americano que hiciese una sola botella”.

Por toda respuesta, poco tiempo después, finalmente  supo de la declaración de la Independencia. Recibió la noticia encontrándose en Córdoba, desde donde se apresuró a escribirle a GODOV CRUZ, exteriorizándole su alegría y sintiendo no hallarse en aquel momento en su ínsula (ciudad de Mendoza), “para echar la casa por la ventana”.

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