LA BANDA ORIENTAL

La Banda Oriental, hoy República Oriental del Uruguay, ocupada primitivamente por los indígenas chanás, charrúas y guaraníes, fue un territorio tardíamente colonizado por los españoles Puede decirse que el ganado precedió al colono, y la colonización espontánea, a la colonización oficial. Ésta fue más bien una empresa militar para evitar la expansión de los portugueses, que en 1679 fundaron la Colonia del Sacra­mento, en la entrada del Río de la Plata, que se convirtió en un activo foco para el contrabando y en un peligro para el dominio español sobre la cuenca del río.

Por tres veces se apoderaron de ella las autoridades de Buenos Aires, pero otras tantas la devolvieron a Portugal, que la obtenía como fruto de su hábil diplomacia, hasta que finalmente por el Tratado de San Ildefonso (1777), España obtuvo su posesión definitiva. Aquel peligro había llevado a BRUNO MAURICIO DE ZAVALA en 1724 a fundar la ciudad de Montevideo, cuyo puerto natural era muy superior al de Buenos Aires y pronto el crecimiento vertiginosos de éste, que comenzó a rivalizar exitosamente con el puerto de Buenos Aires, en la exportación de sebo, grasa, carne salada y cueros, proporcionados por el ganado que en elevado número poblaba la campaña, provocaron roces comerciales con Buenos Aires..

A pesar de ello, al apoderarse de ésta los ingleses en junio de 1806, el pueblo de Montevideo cooperó activamente en su reconquista en agosto. En febrero de 1807 los ingleses ocuparon Montevideo, aunque en julio fracasaron en su nuevo intento de apoderarse de Buenos Aires, por lo cual tuvieron que abandonar la Banda Oriental. Las Invasiones Inglesas sirvieron para acentuar la rivalidad entre las dos ciudades y así fue Montevideo la primera ciudad en América donde se instaló una Junta de Gobierno, el 21 de setiembre de 1808, a semejanza de las creadas en España y en contra del virrey de Buenos Aires, con lo cual se rompía la unidad del Virreinato.

Al producirse en 1810 la revolución por la independencia de Buenos Aires, Montevideo se opuso a ella, convirtiéndose en un fuerte centro realista. Por el contrario, en la campaña de la Banda Oriental se produjo el llamado Grito de Asencio (1811) en apoyo de Buenos Aires. Allí sobresalió como caudillo JOSÉ GERVASIO DE ARTIGAS, que en la batalla de Las Piedras (1811) obtuvo su primera victoria sobre los realistas y sitió a Montevideo. Ese mismo año el gobierno de Buenos Aires concertó con el de Montevideo la paz, por lo cual ARTIGAS tuvo que retirarse seguido por la casi totalidad de la población de la campaña oriental en una célebre marcha o éxodo.

Esta “migración”, como prefería llamarla el mismo ARTIGAS,  demostró la influencia y el respeto popular alcanzada por el caudillo que, descontento con los términos de aquella paz, comenzó un largo conflicto con el gobierno de Buenos Aires, al cual no quiso so­meterse si no era sobre la base de la federación o de la alianza confederada. Los diputados que envió ARTIGAS a la Asamblea de Buenos Aires en 1813 llevaron instrucciones de exigir la organización del país bajo el sistema republicano federal, pero fueron rechazadas sus proposiciones.

Restablecido el sitio de Mon­tevideo, esta plaza cayó en poder de las tropas de Buenos Aires en 1814 y le fue entregada a ARTIGAS, que dominaba en la campaña, pero prosiguió la rivalidad e incluso la lucha entre Artigas y el gobierno de Buenos Aires. Éste, urgido por otras exigencias, entró en connivencia con los portugueses, que desde el Brasil invadieron la Banda Oriental en 1816, con un ejército de 11.000 hombres. Aunque ARTIGAS luchó denodadamente, sufrió varias derrotas y en Tacuarembó (1820) fue aniquilado. En 1822 el Brasil se independizó de Portugal y en Montevideo se juró la Constitución del Brasil.

En 1825 la famosa expedición de los Treinta y Tres Orientales, encabezada por ANTONIO DE LAVALLEJA, invadió la Banda Oriental desde Buenos Aires y con las fuerzas de la campaña que se le sumaron, obtuvo sobre los brasileños un importante triunfo en la batalla de Sarandí. El Congreso de La Florida votó la unión de la Banda Oriental al resto de las Provincias unidas del Río de la Plata, lo cual determinó automáticamente el estallido de la guerra Argentino-Brasileña (1825-1828). A pesar de algunas victorias sobre los brasileños, la guerra finalizó en el campo diplomático sobre la base de la independencia de la Banda Oriental, que entonces tomó el nombre que actualmente tiene.

El país nacía exhausto y ligado a las facciones políticas de sus poderosos vecinos. FRUCTUOSO RIVERA, encarnación típica del caudillo, fue el primer presidente desde 1830 a 1834, y MANUEL ORIBE, que lo sucedió de 1835 a 1838, fue a poco su rival. En 1836 Rivera se alzó en armas y en la batalla de Carpintería chocó contra fuerzas de Oribe, que usaban una divisa blanca, en tanto que aquél llevó una divisa colorada, origen ambas de los partidos tradicionales del país. La lucha entre blancos y colorados, en la cual intervinieron fuerzas y emigrados de los países vecinos, fue larga y compleja, mezclándose incluso Francia e Inglaterra, que mantenían conflictos con el gobierno argentino de Juan Manuel de Rosas, el cual en esta emergencia apoyaba a Oribe. Éste mantuvo sitiado a Montevideo de 1843 a 1851, existiendo en el Uruguay dos gobiernos simultáneamente.

Finalmente, en 1851 ORIBE capituló ante las fuerzas de JUSTO JOSÉ DE URQUIZA, gobernador de Entre Ríos, que se había alzado contra ROSAS y que seguidamente había formalizado una alianza con el Uruguay y el Brasil, derrotando a ROSAS en la batalla de Caseros el 3 de febrero de 1852. Después de aquella lucha, llamada Guerra Grande, en la cual el país vio desaparecer a los dos grandes caudillos que le habían dado orígen, siguió una lucha de facciones en la cual nuevamente gravitó la influencia de la Argentina y del Brasil. Muy difíciles fueron por eso los gobiernos de J. F. GIRÓ (1852-1853), V. FlLORES (1853-1855), G. A. Pereira (1856-1860) y B. BERRO (1860-1864), que trató de nacionalizar la política exterior del país y concertar una alianza con el Para­guay. FLORES se levantó en armas y con el apoyo de tropas brasileñas, que invadieron el país y triunfó en esta lucha. Durante su nuevo gobierno, FLORES (1865-1869) participó en la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay (1865-1870). Asesinado FLORES y elegido LORENZO BATLLE (1868-1872), colorado moderado, se alzaron en armas los blancos con su caudillo TOMÁS APARICIO y esta guerra civil finalizó con una paz mediante la cual se entregó a estos últimos la jefatura de cuatro departamentos en los cuales ejercieron un gobierno casi independiente (ver Artigas, José Gervasio de).

1 Comentario

  1. PENE

    HOLA ME AYUDARON MUCHO

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