REPATRIACIÓN DE LOS RESTOS DE BERNARDINO RIVADAVIA (13/08/1857)

LLEGAN LOS RESTOS MORTALES DE BERNARDINO RIVADAVIA. El 13 de agosto de 1857 llegó a la rada del puerto de Buenos Aires el buque sardo llamado “Italia”,  trayendo desde Cadiz los restos mortales de BERNARDINO RIVADAVIA. La urna que los contenía, pasó al buque de la armada nacional “General Pinto”  y desde allí a una falúa enlutada que los acercó hasta el muelle del Puerto de Buenos Aires. Los restos venían en una urna de jacarandá que llevaba inscrita en relieve, con letras de plata la palabra: “Rivadavia”. Fue recibida en tierra por la Sociedad de Beneficencia, por los tres hijos del ex presidente de las Provincias Unidas, por DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO, JOSÉ MÁRMOL y el albacea del ilustre estadista señor COBOS. El cortejo se detuvo en varias oportunidades para escuchar la palabra de Sarmiento, de José Mármol y del general Bartolomé Mitre. Luego siguió su marcha basta la Iglesia Catedral, adonde la comitiva llegó a las 14. Luego, la urna se depositó en un magnífico catafalco preparado al efecto y allí recibió el último homenaje de una multitud que se acercó para ofrecerle su último homenaje a quien fuera el primer Presidente de los argentinos.

Recordemos que, cuando en el año 1834 BERNARDINO RIVADAVIA volvió al país, sus enemigos, entonces en el poder, le ordenaron salir del territorio argentino en el plazo de 24 horas. Es posible que la ingratitud con que fue tratado (murió en medio de la mayor pobreza en Cádiz), le hiciera dejar establecido en su testamento que “su cuerpo no vuelva jamás a Buenos Aires y muchos menos a Montevideo”. A pesar de ello, las damas de la Sociedad de Beneficencia, institución que el prócer fundara y especialmente miembros de la “generación del 37”  que “sin detenerse ante la voluntad del ilustre muerto, resolvieron rescatar para sí los despojos mortales del ilustre patricio, que permanecían ignorados en un humilde nicho de un Cementerio de extramuros de Cadiz, desde 1845. El 4 de setiembre los restos fueron llevados a la Reco­leta y depositados en el panteón de la Sociedad de Benefi­cencia, donde descansaron hasta que en 1932 fueron trasladados al monumento actual, erigido en la Plaza 11 de Setiembre de la ciudad de Buenos Aires.

JUAN MARÍA GUTIÉRREZ adhiriéndose a este ato reivindicatorio, publicó un folleto con la biografía de RIVADAVIA donde decía: “Nadie ha hecho más que él en favor de la civilización y la legalidad en estos países; nadie ha amado con más desinterés, mas sin lisonja, más de veras al pueblo; nadie ha respetado más que él la dignidad de sus compatrio­tas”.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.