REGLAMENTO DE LIBRE COMERCIO (12/10/1778)

El rey Carlos III de España, declaró libre el comercio entre los puertos de América y los de España estableciendo que “el monopolio comercial continuará, y las embarcaciones procedentes de América no podrán atracar en otro puerto que no sea español”, declaró un vocero real. Fue éste, el tercer paso para la liberalización del comercio entre América y España. En 1765 se había dado el primer paso, abriendo los puertos del Caribe al comercio directo con España y el segundo, en 1774, permitiendo el libre comercio entre puertos americanos.

En realidad, el “Reglamento de Libre Comercio”, cuyo verdadero nombre era “Reglamento y Aranceles Reales para el Comercio Libre de España a Indias”, fue promulgado con la intención de flexibilizar las relaciones comerciales y diplomáticas entre España y América. Constaba de 55 artículos y autorizaba para comerciar a trece nuevos puertos de España (Santander, Gijón, La Coruña, Sevilla, Cádiz, Málaga, Cartagena, Alicante, Barcelona, Almería, Los Alfaques, Palma de Mallorca y Santa Cruz de Tenerife) y veintidos de América (La Habana, Cartagena, Montevideo, Buenos Aires, Valparaíso, Concepción, Arica, Callao, Guayaquíl, Puerto Rico, Santo Domingo, Montecristo, Santiago de Cuba, Trinidad, Margarita, Campeche, Santo Tomás de Castilla, Omoa, Santa Marta, Río de la Hacha, Portobelo y Chagres). Establecía también que los dueños de los barcos y los dos tercios de la tripulación, debían ser españoles, disminuía las contribuciones en general y las suprimía en casos especiales y rebajaba además los derechos para el comercio de azúcar, tejidos, metales y otras manufacturas, para fomentar el tráfico entre las colonias hispanoamericanas.

Este Reglamento dio un notable impulso al comercio entre América y la metrópoli y trajo grandes beneficios a las colonias de Hispanoamérica, pues aunque España siguió detentando el monopolio comercial, el comercio con estas colonias facilitó el rápido desarrollo y afianzamiento de las ciudades de América al estar éstas, más y mejor abastecidas.

Comercio libre sí, pero solamente entre España e Indias
Trascribimos a continuación los considerandos y dos de los artículos de este Reglamento, para establecer, sin lugar a dudas,  la falacia de un “comercio libre” que solo podía realizarse con España.

“     Y considerando Yo, el Rey, que solo un comercio libre y protegido entre españoles europeos y americanos, puede establecer en mis dominios la agricultura, la industria y la población en su antiguo vigor, determiné por decreto  de 1765, franquear a varios puertos de esta Península la navegación a las Islas de Barlovento, que luego se fue extendiendo a otros parajes de América, con la experiencia de sus ventajosos efectos, hasta que por real decreto de 2 de febrero de este año, me serví ampliar aquélla a las provincias de Buenos Aires y a los reinos de Chile y el Perú, cuya contratación hace ya rápidos progresos… He mandado formar un reglamento completo y dos aranceles de avalúos y derechos (de los productos de España y América que podían traficarse)…

Artículo 4°. Tengo habilitados en la Península para este libre comercio a Indias los puertos de Sevilla, Cádiz, Málaga, Almería, Cartagena, Alicante, Alfaques de Tortosa, Barcelona, Santander, Gui jón y Coruña; y los de Palma, y Santa Cruz de Tenerife, en las islas de Mallorca y Canarias con arreglo a sus particulares concesiones, er las que únicamente se permite a los naturales de ellas embarcar en sus Registros las producciones y manufacturas propias de las mismas Islas, con absoluta prohibición de conducir géneros extranjeros, a menos que vengan sus em­barcaciones a tomarlos en alguno de los puertos habilitados de España.

Artículo 5º. En los dominios de América he señalado igualmente, como Puertos de destino para las embarcaciones de este comercio, los de San Juan de Puerto Rico, Santo Domingo y Monte-Christi en la isla Española; Santiago de Cuba, Trinidad, Batabanó, y la Habana en las islas’ de Cuba; las dos de Margarita y Trinidad; Cam­peche en la provincia de Yucatán; el Golfo de Santo Tomás de Castilla y el puerto de Omoa en el reino de Guatemala; Cartagena, Santa Marta, Río de la Hacha, Portobelo y Chagre en el de Santa Fe, y Tierra Firme; Montevideo, y Buenos Aires en el Río de la Plata; Valparaíso, y la Concepción en el reino de Chile y los de Arica, Callao, y Guayaquil en el reino del Perú y costas de la mar del Sur.(“Documentos para la Historia Argentina, Tomo VI, Editado por la Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires 1915.)

3 Comentarios

  1. Anónimo

    SORRY 😭

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  2. Anónimo

    nhr

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