RANCHO DE TERRÓN

Aunque no tan común como el “de chorizo” o el de “quincha total”, el “rancho de terrón”, fue también, un tipo de construcción común en las llanuras argentinas. Para construírlo, se cortaban de la capa superior de la tierra, panes rectangulares de gran tamaño por lo general,  conservándoles la raigambre natural de los pastos que contenían, para darles mayor solidez y cohesión, (llamados “terrones” entonces y “tepes” hoy en día por los jardineros). Con estos “terrones”, apilados como si fueran adobes o ladrillos, pero sin argamasa, pues su propia humedad les otorgaba la consistencia necesaria, se levantaban paredes. El techado por su parte, no difería del de los otros ranchos y era de paja quinchada. Una mano de revoque con barro, paja fina y estiércol bien mezclados, ponía término a la obra. El “terrón” se empleó, del mismo modo, para hacer corrales destinados a las ovejas, cuya mansedumbre hacía innecesarias mayores medidas de seguridad o solidez para contenerlas.

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