PROCESAMIENTO DEL GENERAL MANUEL BELGRANO (06/06/1811)

A pesar del éxito diplomático obtenido por el general BELGRANO durante la campaña que realizara en el Paraguay, para lograr su adhesión al movimiento de mayo de 1810, el gobierno de Buenos Aires, estimó que ésta campaña había sido un fracaso y le formó un proceso para juzgar su conducta. Al parecer,  no era suficiente que BELGRANO hubiera logrado firmar un acuerdo con el General CABAÑAS el 10 de marzo de 1811, que prácticamente abría el camino a la libertad del Paraguay, éxito que superaba y en mucho, a los reveses militares que tuvo en esa campaña.

“El pueblo de Buenos Aires creyó que el general del Norte D. Manuel Belgrano no había llenado con la exactitud correspondiente los deberes todos que le impuso la alta confianza que mereció a la patria en aquella expedición”.

Así rezaba la editorial del diario La Gazeta Ministerial del Gobierno de Buenos Aires” del 11 de agosto de 1811, precediendo al decreto de la Junta con la absolución de Belgrano, en el proceso que se le había seguido por los errores  que presuntamente había cometido el comandante del Ejército del Norte durante campaña que realizara en el Paraguay.

La cabeza del proceso que se inició el 6 de junio de 1811, no contenía cargos concretos, sino que “se realiza a raíz de una petición del pueblo, para que se hiciesen los cargos a que hubiese lugar”, explican sus impulsores. El coronel MARCOS GONZÁLEZ BALCARCE, fue designado fiscal de la causa y pronto  se presenta el primer inconveniente para desconcierto de los promotores de esta infamia: tardíamente se descubre que no existía tal cargo para la justicia que regía en esos momentos. Para superar este inconveniente, se procedió a colocar carteles en lugares públicos llamando “a todos los ciudadanos o militares que tuvieran algo que declarar contra el general Belgrano”, . publicándose también este bando para conocimiento de las fuerzas del ejército de línea, (jefes, oficiales y tropa),  que se hallaban en la Banda Oriental

Sin haber obtenido ninguna respuesta a este reclamo, se procedió a repetir el llamado, esta vez, agrandando el radio de difusión y dos semanas después de este último llamado a declarar contra Belgrano, los oficiales que Lo habían acompañado En su campaña al Paraguay presentaron un oficio al Triunvirato, declarando “que no había un solo oficial ni un solo soldado que tuviera la menor queja que producir contra el general Belgrano”,  expresando además haber convenido de común acuerdo entregar este documento, “sin que a esto nos haya impelido otra causa que el amor a la justicia, y salvar el buen nombre de un patriota, a quien vimos sacrificarse en todas ocasiones en obsequio de la patria y de la gran causa que defendemos”.

El documento es particularmente significativo, porque no sólo defiende a renglón seguido todas las acciones de Belgrano, sino que subraya “el heroico valor con que logró que nuestras armas se cubriesen de gloria en los memorables ataques de Candelaria, Paraguari y Tacuari”. El tribunal llamó a declarar, sin embargo, al gobernador de Misiones, coronel TOMÁS ROCAMORA, al teniente coronel GREGORIO PERDRIEL, al teniente RAMÓN ELORGA y al alférez ANTONIO SEGOVIA, entre otros militares, pero ninguno de los testimonios ofrecidos por éstos, arrojó dudas sobre la conducta del general que se estaba juzgando. El proceso, como señala un historiador, se estaba convirtiendo “en un verdadero triunfo para Belgrano”, hasta que finalmente, el gobierno resolvió, el 9 de agosto —tan sólo dos meses después de iniciarse el sumario—, emitir la absolución, que el diario “La Gazeta” de la fecha citada, hizo preceder de este comentario: “El (Belgrano) ha servido bien a la patria; véase aquí la más lisonjera declaración que hoy ha conseguido, y un nuevo motivo que debe empeñarlo doblemente en su servicio. La Patria lo llamó para que lo justificase, y él lo ha hecho. La Patria confiesa y lo publica, y el decreto siguiente de la Excma. Junta será un testimonio perpetuo de ello, que funde su reconocimiento y sirva de estímulo a los demás:

Decreto exculpando al general Belgrano
“Vistos con lo expuesto por el Excmo. Cabildo, alcaldes de barrio y oficiales del ejército del Norte, se declara que el general don Manuel Belgrano se ha conducido en el mando de aquel ejército con un valor, celo y constancia,  dignos del reconocimiento de la patria. En consecuencia, queda repuesto en los grados y honores que obtenía, y que se le suspen­dieron en conformidad de lo acordado en las peticiones del 6 de abril, y para satisfacción del público y de este benemérito patriota, publíquese este decreto en la “Gazeta Ministerial del Gobierno de Buenos  Ayres”.

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