PRIMER PERIÓDICO DEL RÍO DE LA PLATA (01/04/1801)

EL Telégrafo Mercantil fue el primer periódico que se editó en el Río de la Plata. Al comenzar el siglo XIX, Buenos Aires no con­taba con ninguna publicación que reflejase el des­envolvimiento político, comercial y social del vi­rreinato. Apercibido de esta falta, FRANCISCO CABELLO Y MESA fue el primero que trató de fundar no solamente un periódico, sino además una sociedad literaria, y se dirigió con tal objeto al virrey en los primeros meses del año 1800, para obtener el per­miso correspondiente como era entonces de práctica.

Concedido el permiso solicitado, el 1º de abril de 1801, apareció el que fue el primer periódico editado en Buenos Aires. Se trataba del “TELÉGRAFO MERCANTIL RURAL, POLÍTICO, ECONÓMICO E HISTORIOGRÁFICO DEL RÍO DE LA PLATA”, primer periódico publicado en el virreinato. Fue su fundador y primer Director el Coronel FRANCISCO ANTONIO CABELLO Y MESA, que se definía a sí mismo como “primer escritor periodista de Buenos Aires y Lima”. El hombre tenía ya su experiencia en el oficio. En 1770 había fundado en el Perú, “El Mercurio”, que fue el primer periódico de América del Sur y en 1790 había editado El Diario en Lima.

Cuando en 1800, en viaje de regreso a España, llegó a Buenos Aires, el puerto estaba bloqueado por buques corsarios y Cabello y Mesa decidió quedarse en la ciudad. Pidió permiso al virrey Avilés para editar un periódico y ese fue el comienzo de una publicación cuyo primer número salió el 1º de abril de 1801. El periódico, que en realidad era una modesta publicación aparecía los miércoles y sábados (después, también los domingos) y constaba de ocho páginas, con formato de cuadernillo de 21 por 15 cm. Estaba impreso en la Imprenta de los Niños Expósitos y en sus páginas colaboraron importantes personajes como JUAN JOSÉ CASTELLI, LUIS JOSÉ CHORROARÍN, DOMINGO DE AZCUÉNAGA, EL DEÁN GREGORIO FUNES y MANUEL BELGRANO, entre otros.

El periódico traía un poco de todo y en el primer número, se publicó la “Oda al Paraná”, de MANUEL JOSÉ DE LAVARDÉN. Incluía noticias sobre precios de mercaderías, datos de navegación, notas sobre geografía, meteorología, comercio, educación, agricultura. No faltaban denuncias y críticas sobre problemas sociales. Parece que el público leía con mucho entusiasmo cada número y reclamaba la publicación de temas de su interés. Tanta fue la demanda de los lectores que el editor debió contestar que era imposible darle el gusto a tanta gente. El Telégrafo Mercantil también traía un activo sector de avisos (verdadera prehistoria de los avisos clasificados), donde podían encontrarse anuncios de este tenor: “”Nodrizas: hay varias de primera y segunda leche, esclavas y libres. Quien las necesite concurra a este despacho, se le enseñarán sus apuntes”.” o ““Doña Juana Petrona Cueli vende un negro en 350 pesos, sin asegurarle de vicios””.

Se publicaron en total cuatro números, el último de ellos apareció el 8 de octubre de 1802, fecha en la que fue clausurado, a causa de un artículo de crítica al virrey, publicado en el mismo. Por aquel año ya se había empezado a publicar el Semanario de Agricultura y Comercio, redactado por D. HIPÓLITO VIEYTES. CABELLO Y MESA no corrió mejor suerte que su periódico, pues al fracasar su aventura periodística, regresó a España y en Sevilla, acusado de conspiración contra la corona, murió decapitado en el patíbulo.

He aquí los documentos relativos a la fundación de este primer periódico: 

Nota del virrey AVILÉS a la Junta de Gobierno:
“El coronel D. Francisco Cabello se ha propuesto establecer en esta capital una sociedad patriótica, literaria y económica; e ínterin puede verificarse bajo las reglas y seguridades necesarias con vistas del plan y constituciones de ella, que ha ofrecido formar y presentar, le he concedido licencia para hacer y publicar un “Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiógrafo del Rio de la Plata”, de cuyos objetos se impondrá Vuestra Señoría por los adjuntos ejemplares de su análisis y papel, que a este efecto ha puesto en mis manos. Y siendo constante el infatigable celo con que Su Majestad procura el mayor adelantamiento en las ciencias y artes, recomiendo a Vuestra Señoría esta empresa, como tan propia para lograrlo, y tan conforme a los objetos de su instituto, a fin de que franquee al autor todas cuantas noticias y auxilios necesite y sean del resorte de ese tribunal para asegurar así los únicos efectos a que se dirigen sus tareas. Dios guarde a usted muchos años. — Buenos Aires, no­viembre 27 de 1800. — Firmado: “El Marqués de Aviles.

 Nota del Consulado al Real Tribunal:
”Pasado en vista el documento al síndico,  el capitán D. Ventura Marcó del Pont, éste se expidió en su informe de 16 de febrero de 1801 aconsejando a la Junta debía apoyar ambas ideas, asignando una cantidad anual a la sociedad literaria y subscribirse al periódico.

En sesión de 27 de febrero de ese mismo año, la Real Junta dispuso pasar al coronel Francisco Cabello y Mesa la siguiente nota: “La Junta de Gobierno de este Real Consulado, admite gustosa la dedicación que usted le hace del papel periódico titulado “Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiógrafo del Río de la Plata”, que a impulsos de su celo ha permitido el Superior Gobierno salga a luz. Y con igual complacencia ha determinado tomar bajo su protección la sociedad patriótica, literaria y económica que con incesante desvelo aspira usted a que se establezca, y así por la honrosa recomendación del Excelentísimo señor virrey de estas provincias, explicada en oficio de 27 de noviembre del año último, como porque es análoga a su instituto. Y a efecto de que se dispongan los estatutos que la deben gobernar, ha acordado comisionar al secretario por Su Majestad de este Real Consulado, para que de acuerdo con usted proceda a su formación. También ha resuelto subscribirse al citado perió­dico por 19 ejemplares, con el fin de repartirlos entre los señores  prior, cónsules, conciliarios, síndico, secretario, contador, tesorero, Archivo, y remitirlo a la Corte por principal y duplicado, conforme a lo ordenado por Su Majestad en esta materia.

“Del mismo modo ha dispuesto se le avise a usted que está pronto a franquearle los papeles que haya en su Archivo, concernientes al intento de usted, para que con sus luces busque y recoja todas aquellas nociones que sabrá apreciar y darles el valor que merezcan, de modo que el público pueda aprovecharse. De ellas,

“Por último, dice a usted que hallándose en circunstancias oportunas, procurará que su protección hacia la sociedad no sea estéril, y le da las más expresivas gracias por su conocido anhelo por la ilustración general y por haber promovido con eficacia estos útiles pensamientos, que realizados, sin duda alguna, apresurarán el paso a la felicidad de estos países. Dios guarde a usted muchos años.— Buenos Aires, marzo 30 de 1801. — Firmado: Martín de Álzaga, Francisco Castañón, Ramón Díaz, Manuel Belgrano, secretario (ver “Diarios, Periódicos y Revistas” en Temas Puntuales).

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