POR QUÉ LA PATAGONIA SE LLAMA ASÍ? (1529)

El nombre Patagonia deriva de la expresión “patagones” con la que HERNANDO DE MAGALLANES nombró a los aborígenes que encontró en esas tierras, cuando fudó “Puerto San Julián”, asombrado por el tamaño de las huellas que dejaban al caminar.

Así lo narra ANTONIO PIGAFETTA, caballero italiano que fue el cronista de esta expedición: “Un día, cuando menos lo esperábamos, un hombre de figura gigantesca se presentó ante nosotros. Estaba sobre la arena, casi desnudo y cantaba y danzaba al mismo tiempo. Este hombre era tan grande que nuestras cabezas le llegaba apenas a su cintura…”. En realidad, el tamaño del indígena debemos atribuírselo al susto que le produjo a Pigafetta este extraño aparecido, que llevaría sólo como vestido un manto de pieles de guanaco y estaría calzado con una especie de rústicas botas hechas con la misma piel Dado el tamaño de las huellas que los indígenas que aparecieron tras el primero, dejaban en la arena, Magallanes los bautizó “patagones”, es decir, “patones” y al curso de agua que unía los dos océanos lo llamó “Estrecho de los Patagones”, como se ha podido leer en el rudimentario mapa dibujado por Pigafetta.

Del gentilicio con que Magallanes denominó a esos individuos de la tribu de los chónecas en 1520, derivó luego el topónimo “Tierra de los Patagones”, sin olvidar que en 1522, en el famoso mapa de Mercator, la Patagonia es llamada “Gigantum regio”, es decir, región de los gigantes”, como también, en 1529, durante la expedición de Ribero, se consigna en sus cartas. El nombre tuvo éxito, y los principales mapas de la época lo hicieron suyo, llamando luego a la tierra descubierta “Tierra de patagones”, lo que daría lugar al nombre actual de la Patagonia. La denominación Patagones fue tradicionalmente entendida como “patones”, por la notable impresión plantal que los nativos dejaban con sus abarcas. Pero, también hay otra versión, atribuída a M. R. LIDA DE MALKIEL, quien afirma que Magallanes aludió a “Patagón”, gigante monstruoso de la novela de caballería “El Primaleón”, muy en boga entonces.

Sin embargo, en 1548, FERNÁNDEZ DE OVIEDO, con la información que pudo obtener del padre ARÉIZAGA (quien compartió la empresa de GARCIA JOFRE DE LOAYSA con tripulantes que habían participado en la empresa de Magallanes), se refiere a los patagones “de trece palmos de alto”, diciendo: “este nombre patagón fue a disparate puesto a esta gente por los Chipstianos, porque tienen grandes pies”. En el siglo XVI, el “País de los Patagones” (Patagonium Regio), comenzó a llamarse Tierras Magallánicas. Abarcaba el territorio situado desde el Estrecho de Magallanes hacia el N y, correlativamente, al S. de Chile y del Río de la Plata.

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