EL GRUESO DEL EJÉRCITO DE LOS ANDES, PARTE PARA CRUZAR LA CORDILLERA (19/01/1817)

El grueso del Ejército de los Andes,  dividido en dos cuerpos, partió desde El Plumerillo en la provincia de Mendoza, en dirección al Paso de los Patos, 67 kilómetros al norte de Uspallata,  para cruzar por allí la Cordillera. La vanguardia iba al mando del coronel SOLER y la componía el Batallón Nº 1  de Cazadores, los Escuadrones 3 y 4 de Granaderos a caballo, una Compañía de los Batallones Nº 7 y 8, cinco piezas de artillería de montaña y un destacamento de operarios de maestranza, con herramientas para la escalada y la fortificación.

A distancia de una jornada, seguía la reserva al mando de BERNARDO DE O’HIGGINS, compuesta por el grueso de los Batallones 7º y 8º, los Escuadrones 1º y 2º de Granaderos a Caballo y los artilleros, que con sus oficiales se harían cargo de los cañones que, por otro camino, llevaba fray LUIS BELTRÁN. Noventa zapadores, divididos en 3 grupos precedían la marcha de esta fuerza, desmontando el camino. Ambas columnas debían recorrer un total de 345 kilómetros  en plena Cordillera, a 3.500 metros de altura, para llegar al pueblo de San Antonio de Putaendo, en territorio chileno.

Antes de que iniciaran su marcha estos efectivos, el general SAN MARTÍN, dirigió al pueblo chileno una proclama expresando que “El ejército de mi mando viene a libraros de los tiranos que oprimen este precioso suelo”. Estos son los sentimientos del Gobierno Supremo de las Provincias Sudamericanas que me manda, desprendiéndose de una parte principal de sus fuerzas, para romper las cadenas ensangrentadas que nos ligan al carro infame  de los tiranos. Ella se emprende para salvarnos. Chile, generosa, corresponde a los designios de los que arrostran la muerte, por la libertad de la patria”.

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