PARA EL DOCTOR PIZARRO, SARMIENTO ES UN IGNORANTE (1853)

En la polémica que SARMIENTO sostuviera en 1853, con el doctor DÍDIMO PIZARRO, quien en una carta que se hizo pública, le había dicho: “Como ha de ser; usted no puede saberlo todo y cualquiera que lo conozca a usted, se convencerá fácilmente de que con lo que usted ignora, se puede hacer, no diré un libro, sino libros, muchos libros, como para repletar con ellos de bibliotecas populares, a la República entera.” Sarmiento, furioso y herida su vanidad de intelectual, le rebate: “Razón tenía en este cálculo el doctor Dídimo, si se atiende a que la biblioteca del Brititsh Museum contiene un millón y cien mil libros, cuyo contenido ignora el señor Sarmiento; pero, puesto que el doctor Pizarro apela al testimonio de los que conocen al señor Sarmiento, daremos aquí el de todos sus amigos y es que desde que lo conocen lo han encontrado siempre leyendo o escribiendo; que no pasea ni visita, ni asiste a teatros ni banquetes, ni juega para divertirse. Que hace medio siglo lee lo que puede leer un estudioso; que hace medio siglo lee en francés, inglés, italiano, castellano, etc., todo lo que puede leer un estudioso. Que sus bibliotecas contienen cuatro grandes estantes de libros ingleses y cuatro enormes de franceses, etc. Concédenle sus émulos, talento (para negarle instrucción) y gran memoria para ocultar, bajo esa palabra. que recuerda todo lo que ha leído, oído y escrito en sesenta años. En Estados Unidos sería citado con orgullo como un self made man. En Alemania un tal hombre sería tenido por un sabio, como Lincoln, Franklin, Garfield, y mil más. Aquí es un charlatán y en Córdoba es reputado un animal.

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