ORIGEN DE LA CIUDAD DE SANTA MARÍA (02/02/1710)

El capitán AMBROSIO MUÑIZ CANCINOS fundó la ciudad de Santa María, en la actual provincia de Catamarca. El fundador construyó en el lugar una capilla y la dedicó a “Nuestra Señora de la Candelaria”, que es hasta hoy la patrona del pueblo. Las tierras pertenecían, a principios del siglo XVIII, a doña Maria Diez de LORIA DE LISPERGER Y AGUIRRE, salteña, que las vendió a Muñiz Cancinos por 800 pesos. Como éste no cumpliera ciertas cláusulas de la escritura, los terrenos fueron adjudicados a la virgen patrona. El nombre de Santa María proviene de una misión establecida en 1816 en el valle “Yovacil” por los jesuitas. Destruida por los aborígenes “Calchaquíes”, la denominación perduró, aplicada al río, a una sierra, y luego a todo el valle y al departamento. Cabe señalar que “Santa María” constituye una valiosa reserva arqueológica de la cultura “diaguita”, conocida específicamente con el nombre de “cultura calchaquí”. En la cerámica “diaguita-calchaquí” se distingue un estilo llamado “santamariano”, muy valorado por su forma y elegancia. En las proximidades de la ciudad, aunque en terreno montañoso, se encuentran las ruinas de Loma Rica, a las que se proyecta declarar “Parque arqueológico nacional”. En diversos lugares hay petroglifos y pictografías, y otras reliquias de mucho interés y valor arqueológico. Cuando en 1814 el director supremo GERVASIO ANTONIO DE POSADAS determinó la jurisdicción de la provincia de Salta, le anexó el departamento de Santa María, pero éste fue restituido a la provincia en 1821, cuando se declaró la autonomía de Catamarca: En 1835 el gobernador MAURICIO HEREDIA incorporó al Departamento de Santa María a Tucumán, y fue el gobernador catamarqueño JOSÉ CUBAS, muerto durante el gobierno de Rosas a raíz del levantamiento de la Liga del Norte, quien en 1838, lo reintegró definitivamente a la jurisdicción de Catamarca. El Departamento Santa María tiene una superficie de 7.023 kilómetros cuadrados, en su mayoría valles y montañas. Al 31 de diciembre de 1947, se estimaba que su población era de 18.000 habitantes, de los cuales cerca de 8.000 se agrupan en la ciudad cabecera, cuya autonomía fue sancionada recientemente por la Legislatura provincial. Situada a casi 2.000 metros de altura sobre el nivel del mar, Santa María carece de comunicaciones ferroviarias y sólo está unida al resto de la provincia por caminos, no siempre transitables. Tampoco cuenta con pista de aterrizaje.

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