ORIGEN DE LA CIUDAD DE MERCEDES (25/06/1752)

Con la instalación de la “Guardia de Luján” en un paraje cercano a la “Laguna Brava”, en la actual provincia de Buenos Aires, nace un poblado que será el origen de la actual ciudad de Mercedes.

Así, como tantas otras poblaciones del país, que crecieron al amparo de Fuertes y Fortines que sembraron la frontera sur de Buenos Aires para defenderla ante los ataques de los indígenas, nació esta pujante ciudad. No hubo acto de fundación, ni se erigió “palo de justicia”, ni se hizo reparto de tierras. Los documentos más antiguos testimonian que “una compañía llamada La Valerosa, compuesta de 50 hombres pobremente armados con lanzas, sables y carabinas llegó al lugar ubicado más allá del Palo de Luján”.

Pero veamos como se llega a esto. El 18 de febrero de 1751, por iniciativa del gobernador del Río de la Plata, JOSÉ DE ANDONAEGUI, el Cabildo dispone la creación del «Cuerpo de Blandengues», una fuerza de caballería integrada con criollos nativos para defender las fronteras, tanto de los “bandeirantes” que actuaban en la frontera guaranítica, como de los aborígenes alzados en armas contra la invasión que el “hombre blanco” había traído a sus tierras ubicadas al sur de Buenos Aires (ver Los Blandengues).

En cumplimiento de ello, el 16 de abril de 1752, se creó la primera de esas Compañías de Blandengues. Se la llamó La Valerosa y fue puesta bajo el mando del capitán JOSÉ DE ZÁRATE y del alférez TIBURCIO CORRO, quienes con dos sargentos dos cabos y cuarenta y seis soldados, en agosto de ese año, fue asentada en el paraje conocido como “Laguna Brava”, a siete leguas de la Villa de Luján, una de las zonas más castigadas en la frontera  sur de Buenos Aires, formalizándose así la instalación de la primera defensa con destacamento permanente, en la provincia de Buenos Aires.

Más tarde, el 27 de junio de 1752, se instaló en ese lugar la “Guardia de Luján”, como capital militar de la frontera bonaerense y además de cumplir una función defensiva como celosa custodia de la seguridad de los pobladores que se animaron a instalarse en esos castigados territorios, durante muchos años fue el punto de partida de las expediciones que partían en busca de sal para proveer a la capital. Acotemos que son varios los historiadores que opinan que la “Guardia de Luján”, fue la primera unidad militar netamente argentina y que con su fuerte, fue la cuna del Ejercito Argentino

Los soldados levantaron un modesto Fortín de madera que apenas era suficiente para resguardar a la tropa de los malones lanzados por los pampas y pronto comenzó a surgir alrededor del Fortín un pequeño rancherío, cuyos pobladores buscaban su protección, aunque no siempre la tenían porque muchas veces los soldados de esa guarnición desertaban ante la falta de pago de sus sueldos u obligados por la necesidad de acudir a defender a sus familias y sus posesiones, establecidas en lugares más alejados.

A mediados del siglo XIX comenzaron a llegar inmigrantes irlandeses, italianos, franceses y españoles y en 1789, luego de que fuera reubicado el poblado, ahora ya integrado por una numerosa comunidad, dio origen a la “Villa de Mercedes”, nombre que se le dio en 1854 debido a la devoción de sus pobladores por la Virgen de la Merced

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