ORIGEN DE LA CIUDAD DE JUJUY (19/04/1593)

FRANCISCO DE ARGAÑARAZ Y MURGUÍA, comisionado por el Gobernador del Tucumán, JUAN RAMÍREZ DE VELASCO, funda la ciudad de “San Salvador de Velasco” en el valle de “Jibijibi” (en idioma aborigen). JUAN QUICHOA LADINO leyó y pregonó públicamente el Acta de fundación de la ciudad y en señal de posesión se dispararon arcabuces y se iniciaron los regocijos que se hacían en casos semejantes. Se fijó en la plaza el Árbol de la Justicia y se dispuso que el nombre y advocación de la iglesia mayor de la ciudad fuese el de San Salvador. En 1593 el gobernador de esas comarcas, Juan Ramírez de Velazco, le había dado orden y poder, ordenándole que en nombre de la Corona de España “poblase y fundase en el valle de Jujuy una ciudad de españoles…”, confiando en “vos, FRANCISCO DE ARGAÑARÁS que sois caballero conocido y persona que en vos concurren las partes y calidades que para lo susodicho y otros mayores efectos se quieren…“, decía en el nombramiento. Sin demorar un instante, el comisionado convocó a sus amigos y reclutó soldados, escogió animales domésticos y otros elementos necesarios para la formación de un pueblo, costeados, por supuesto, de su peculio particular. Todo arreglado, enfilaron los exploradores hacia el valle de Jujuy, en la ruta del Perú, y en el sitio indicado cumplió el mandato que se le había conferido.

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