NAUFRAGIO DE LA “ROSALES” (9/7/1892)

NAUFRAGIO DE LA “ROSALES”. Se produjo el naufragio del buque de guerra Rosales en medio de misteriosas circunstancias que llevaron a un escandaloso juicio. El 7 de julio de 1892 una escuadra argentina, al mando del contraalmirante DANIEL DE SOLIER, zarpó con destino a Cádiz, donde se iban a realizar los festejos conmemorando el 400 aniversario de la partida de Cristóbal Colón. El comandante de la escuadra enarboló su insignia en el acorazado “Almirante Brown” de 4.300 toneladas, en servicio desde 1881. El nuevo crucero “25 de Mayo” de 3.500 toneladas, en servicio desde 1891 y la torpedera o cazatorpedera “Rosales”, de 520 toneladas, también de reciente incorporación y cuyo capitán era LEOPOLDO FUNES, hermano de las esposas de Roca y Juárez Celman. En la madrugada del 8 de julio, frente a las costas del Uruguay se desató una terrible tormenta que provocó olas de nueve metros y la escuadra perdió su formación en convoy. La pequeña Rosales, la más pequeña de sus naves, fue tomada de través y se encontró en situación crítica, no respondiendo sus máquinas, apagándose sus fuegos y quedando sin gobierno, en peligro de inminente naufragio. En la noche del 8 al 9 de julio se efectuó el abandono, hundiéndose finalmente a 200 millas al SE del cabo Polonio, frente a la costa uruguaya, mientras el “25 de Mayo” y el “Almirante Brown”, después de capear el temporal, prosiguieron su viaje a España, y el 2 de agosto llegaron a Cádiz. A partir de ese momento comienza la tragedia que iba a presentarse en distintas versiones, según quién la contara y los intereses que representara. De acuerdo con la versión del capitán, ante el peligro que corría la nave, llamó a un consejo de oficiales que decidió abandonarla. En el barco viajaban 24 oficiales y alrededor de 50 tripulantes (en su mayoría paisanos cordobeses que veían el mar por primera vez), aunque nunca se pudo confirmar la cantidad exacta. Como los botes no alcanzaban para todos, Funes ordenó construir una balsa. Toda la oficialidad se ubicó en una de las botes, mientras que el resto de los hombres se distribuyó en la balsa y otras pequeñas embarcaciones. Al día siguiente, la lancha con oficiales llegó a tierra, a la altura de cabo Polonio. Del resto de las embarcaciones y de los hombres nunca se supo más nada ni se hallaron sus cuerpos. Pero esta versión de los hechos comenzó a resultar sospechosa. Era demasiado extraño que se hubieran salvado sólo los oficiales y hubieran muerto todos los marineros. Un fogonero declaró tiempo después que, al considerar perdido el buque, Funes encerró a los marineros en las bodegas y a punta de pistola se acomodó en el mejor bote. Se procesó al capitán Funes por supuesta negligencia en la muerte de sus 50 marineros y el capitán de navío JORGE LOWRY, fiscal del juicio contra Funes y sus oficiales, pidió para él la pena de muerte. Pero, a pesar de las dudas y contradicciones, todos fueron absueltos por falta de pruebas.

2 Comentarios

  1. Anónimo

    Argentina… Pais insólitamente CORRUPTO

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  2. Anónimo

    la corupcion es como la cangrena !!!!!!!!!

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