LOS PAPELES DE CALFUCURÁ (1879)

LOS PAPELES DE CALFUCURÁ. En los últimos días de 1879, ESTANISLAO S. ZEBALLOS realizó un viaje al país de los araucanos, que ha relatado con detalles en el conocido libro que lleva ese nombre. El 3 de diciembre de 1879, a las 11 de la mañana, en medio del desierto y semienterrado en las arenas de un médano próximo a la laguna Quiñé-Malal, Zeballos hace un hallazgo sensacional: el archivo del gobierno de Salinas Grandes, es decir los papeles de CALFUCURÁ. Transcribimos a continuación un pasaje del capítulo X, MANUEL MAPU, del libro “Viaje al País de los Araucanos”, donde Zeballos relata este hallazgo: “Eran las 11, hora en que hacía desensillar los caballos, sobre los médanos, frente a una vasta laguna dulce denominada Quiñé-Malal (Quiñé, uno; Malal, corral). Los instrumentos anunciaban que la tormenta iba a arreciar y era necesario prepararse para pasarla a pie firme. No había cesado de llover, pero avanzaba del noroeste, un cortejo tremendo de nubes sombrías y preñadas que un viento recio empujaba en ondas sucesivas. Cada uno hizo un atado de sus monturas y se sentó encima, cubriéndola con el poncho, para salvar la cama de la lluvia; pero yo, necesitado de aprovechar mi tiempo, por más que fuera sombrío y tempestuoso, monté a caballo con un solo soldado y el indio PANCHO FRANCISCO y me interné en los médanos a buscar cementerios. No olvidaré nunca el nombre del bienaventurado GORDILLO, que así se llamaba aquel soldado, porque fue el autor de un hallazgo soberbio, inesperado y de un valor inestimable. De aquellos hallazgos que, como las batallas ganadas cuando se espera una derrota, deben atribuirse a la estrella tutelas del viajero, que lo desposa con la suerte. Gordillo vio un papel sobre la ladera de un médano, y habiéndolo alzado me lo alcanzó con sorpresa. La mía fue aún mayor cuando leí impreso en letras azules, este timbre: Gobernador de la Provincia. Era un documento oficial de este magistrado de Buenos Aires a los caciques araucanos. Volví al médano, escarbamos, como el minero que busca la veta aurífera para herirla y sentí un verdadero arrebato del gozo más intenso e inefable. ¡Había allí un archivo, el archivo del gobierno o cacicazgo de Salinas Grandes, confiado en depósito a los médanos por los indios fugitivos, que esperaban, sin duda, volver pronto a sus viejos dominios! He hallado un verdadero manantial de revelaciones históricas, políticas y etnográficas, que formarán un extenso capítulo de la obra que especialmente consagré a los araucanos. Estaban allí (y fue completado después el hallazgo por una donación de documentos que el coronel Levalle tomara antes a los indios), las comunicaciones cambiadas de potencia a potencia entre el gobierno argentino y los caciques araucanos, las cartas de los jefes de frontera, las cuentas de comerciantes que ocultamente servían a los vándalos, las listas de las tribus indígenas y sus jefes, dependientes del cacicazgo de Salinas, los sellos gubernativos grabados en metal, las pruebas de la complicidad de los salvajes en las guerras civiles de la República a favor y en contra alternativamente de los partidos; y en medio de tan curiosos materiales, no faltaba un diccionario de la lengua castellana, del que se servían los indígenas para interpretar las comunicaciones del gobierno argentino, de los jefes militares, de sus espías (este archivo prueba que eran numerosos) y de los comerciantes, con quienes sostenían cuentas corrientes tan religiosamente respetadas (causa esto asombro), como pueden serlo entre los mercados de París y Buenos Aires.” Acta de sucesión: Entre los documentos más interesantes hallados por Zeballos en aquel médano, figura el Acta original del Parlamento indígena en que se resolvió otorgar el mando supremo de todas las tribus de Calfucurá –que había fallecido en esos días– a un triunvirato integrado por tres caciques generales. Estos sucedían a Calfucurá en el gobierno de una nación de 20.000 almas y 3.000 guerreros. El acta contiene la designación del triunvirato y una nómina completa por orden jerárquico del gobierno indígena. Transcribimos a continuación la primera parte de esa acta y el nombre de los primeros caciques que integran la nómina: Acta original: “Lista Nominal de los Caciques primeros y segundos y Capitanejos que contienen las tribus del cargo de Gobierno de las tres personas representantes a que se someten. A saber: Cacique General Primero, MANUEL NAMUNCURÁ, ALVARITO REUMAY y BERNARDO NAMUNCURÁ. Caciques Primeros JUAN MORALES CATRICURÁ, JUANCITO CALLVUCURÁ, MARIANO CARMAN, JUAN MENROY LEVQUÉ, LORENZO CAYUPEL, GUENUPÁN, QUINEPÚN, BLANQUILLO, LLANQUEMÁN Y PUELÁN.

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