LOS CIRCOS DE FRANK BROWN (1910)

En 1910, FRANK BROWN inauguró un circo que se  llamaba “Coliseo Frank”. Estaba ubicado en la calle Florida, entre Paraguay y Córdoba, en la ciudad de Buenos Aires  (nomenclatura actual) y fue construido con el apoyo de la Comisión de Festejos del Centenario. En mayo de ese mismo año, fue incendiado por enardecidos manifestantes, que consideraban una ofensa para la ciudad, la presencia de esa carpa, que atraía un público de “dudosa calidad” (otros dicen que fue su cercanía con las instalaciones del Jockey Club”, lo que atrajo la ira de quienes no lo querían cerca de ese reducto de la aristocracia porteña).

Apenado por lo sucedido, BROWN emprende un viaje hacia Europa y regresa en 1917. Recibido con afecto, pronto se olvida de lo sucedido con su primer circo y decididamente encara levantar una nueva carpa: “la sonrisa que veo en los ojos de los niños cuando vienen a mi circo, me hacen el hombre más feliz de la tierra” dirá, explicando quizás así, la razón de su vocación de payaso. El 5 de mayo de 1917, en la que será su segunda experiencia como empresario circense en esta tierras, abre sus puertas el  “Hippodrome Circus”. E ubicado en Carlos Pellegrini y la avenida Corrientes (nomenclatura actual), justo donde hoy está el Obelisco. Se llamaba “Hippodrome Circus” y reinicia así su actividad, interrumpida en 1910, cuando su primer circo el “Coliseo Frank”, fue incendiado durante los festejos del Centenario. El “Hippodrome Circus” sólo durará siete años, pues en 1924, las obras  que impone la modernización de Buenos Aires,  traerán la piqueta y el circo “Hippodrome” será demolido.

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