LOS ANIMALES EN EL REFRANERO CRIOLLO

Nuestro hombre de campo, buen observador de la naturaleza,  que lo ampara, lo alimenta y le enseña a vivir, ha descubierto en los animales de su entorno, una fuente inagotable de inspiración para conformar sus dichos, comparaciones y refranes. Es sabido que fue en el “Martín Fierro”  de José Hernández (1872), donde aparecieron por primera vez, consagrados en el papel, demostrando su absoluta compenetración y conocimiento de los sentimientos y la esencia del gaucho.,

Cuando la muía recula, seña! que quiere cocear.

Pues el pájaro cantor jamás se para a cantar en árbol que no da flor.

Todo bicho que camina va a parar al asador.

Jamás llegues a parar,  ande veas  perros flacos.

El que nació pa’ chicharra,  tiene que morir cantando.

Pa’ el chancho no hay como el barro.

Es mansa como lechera,  de ordeñar sin la manea.

En la cancha se ven los pingos.

Cama de rancho, nido de carancho.

Pura espuma, como el chajá.

Hay bueyes que aran muy lindo y en la carreta no tiran.

Carancho que comió, voló.

Quedaron desparramados como hormiguero patiao.

No porque me vista ‘e lana,  vaya a crer que soy borrego.

Chancho limpio, nunca engorda.

Ñandú que te da la cara, te prepara la patada.

Oveja que bala, pierde bocao.

El amigo y el caballo están pa’ las ocasiones.

Burro viejo, no agarra trote.

Guardate del perro cimarrón,  si no llevás facón.

Caballo arisco, cabestro corto.

Al amigo y al caballo, no cansarlo.

Tira más una falda que una yunta de bueyes.

No hay que dejar de sembrar,  por temor a los chingolos.

Cada oveja con su pareja.

Al zorro dormido, no le amanece gallina en panza.

Cuando la gallina grita, el gallo cacarea.

Es al ñudo el taloniar , si el caballo está boliao.

Gallina que escarba, gusano saca.

Hijo de vinchuca, en cuanto nace chupa.

Gallina que cacarea, huevo quiere poner.

Nunca cuentes los corderos antes de parir la oveja.

A mancarrón viejo, pasto verde.

A olla que hierve , ninguna mosca se atreve.

Hasta la hacienda baguala,  cai al jagüel con la seca.

Vaca que cambia querencia, se atrasa en la parición.

El cerdo vive tan gordo y se come hasta los hijos.

La vaca que más rumea,  es la que da mejor leche.

Nunca escapa el cimarrón,  si dispara por la loma.

Cada lechón en su teta, es el modo de mamar.

Anda lo mismo que el güey, arando pa’ que otros coman.

¿Y ande irá el buey que no are?

También llegados desde otros rumbos, hemos escuchado dichos y sentencias que con reducida prosa, definen la realidad de manera incontrastable y pícara:

Cuando es manso el ternerito, en cualquier vaca se priende.

Flete y buey no tiran juntos.

No me fio del padrillo, que ve yegua y no relincha.

No da el potrillo pa’ botas.

Seguidor como perro’ e sulky

Tranquilo como gato de boliche

Más saludador que tero.

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