LA UNIÓN CIVICA NACIONAL Y LA UNIÓN CIVICA RADICAL (1891)

La Unión Civica, partido político protagonista principal de la llamada «Revolución del Parque», se escinde en dos ante la propuesta de unión con los «conservadores», formulada por el Doctor CARLOS PELLEGRINI y así aparecen la Unión Cívica Nacional y la Unión Cívica Radical.

A principios de 1890, mitristas, católicos, masones y antiguos alsinistas y republicanos, como BERNARDO DE IRIGOYEN, ARISTÓBULO DEL VALLE y el propio LEANDRO ALEM, a los que se suman militares en actividad se unen para oponerse al Presidente JUAREZ CELMAN, a quien consideran incapacitado para ejercer la primera magistratura “cuya incompetencia ha llevado el país al caos”,

Se reúnen en el Jardín Florida y el Frontón de Buenos Aires, formando una agrupación que pronto cuenta con el apoyo de  la Unión Cívica de la Juventud y tiene predicamento popular. HIPÓLITO YRIGOYEN retorna a la política y se suma a quienes, el 26 de julio de 1890, se alzan contra “el régimen”, en el levantamiento conocido como la “Revolución de 1890” o “Revolución del  Parque» (por haber sido en el Parque de Artillería”, donde se libraron los primeros y más sangrientos enfrentamientos con las fuerzas leales al gobierno de JUÁREZ CELMAN.

HIPÓLITO YRIGOYEN integra la junta revolucionaria que dirige el movimiento y es designado jefe de policía del gobierno que debería encabezar ALEM, una vez depuesto JUÁREZ CELMAN. Pero ROCA y CARLOS PELLEGRINI –con  BARTOLOMÉ MITRE como “quinta columna”– consiguen dominar el movimiento: el general LUIS MARÍA CAMPOS, mitrista y jefe militar del levantamiento, se niega a ocupar la Capital y las fuerzas gubernamentales recuperan el control y los sublevados se rinden.

Aunque sofocada la revolución desde el punto de vista militar, el ambiente de intranquilidad presagiaba nuevos sucesos. El Congreso —que respondía al jefe de Estado— no celebró el triunfo, y en el recinto de sesiones, el senador MANUEL PIZARRO pronunció esta frase elocuente: «La revolución ha sido vencida, pero el gobierno está muerto».

El presidente JUÁREZ CELMAN renuncia el 6 de agosto de 1890 y su vicepresidente CARLOS PELLEGRINI, asume la presidencia e incorpora a su gabinete al General JULIO ARGENTINO ROCA , como Ministro del Interior, quedando así ambos dueños del escenario político del país. Tienden la mano a la oposición para fortalecer el régimen y tal gesto provocará la ruptura de la Unión Cívica.

BARTOLOMÉ MITRE acepta y se acerca así al “roquismo” y da origen a la Unión Cívica Nacional LEANDO ALEM en cambio, junto con HIPÓLITO YRIGOYEN lo rechazan y en 1891 fundan la Unión Cívica Radical y  rápidamente captan a los jóvenes radicales. Pero veamos que pasó antes de que esto sucediera:

Al promediar mayo de 1891 el acuerdo gestado en torno de la fórmula MITRE-YRIGOYEN para suceder a CARLOS PELLEGRINI en la presidencia, hace agua y vive horas de zozobra. De nada han servido las entrevistas de ALEM e YRIGOYEN con MITRE, ni los mensajes de ROCA a los gobernadores sobre la decisión de «suprimir la lucha electoral». El desacuerdo gana el espíritu de los protagonistas de aquella empresa política: donde MITRE niega la posibilidad de efectuar «una elección regular», BERNARDO DE IRIGOYEN prefiere los comicios al acuerdo de dirigentes, y ALEM endurece su intransigencia frente al “régimen”. En el Comité nacional de la Unión Cívica el coronel MARIANO ESPINA, por su parte, califica al acuerdo de traición a los principios partidarios.

El 7 de junio de 1891 es día de decisiones. El Comité nacional de la Unión Cívica se reúne en su local de Cangallo 536, pero sin la presencia de los delegados acuerdistas, que se reúnen por separado en el comité de Buenos Aires. Después de una sesión borrascosa, el Comité nacional acuerda nombrar una comIsión de seis miembros (3 mitristas y 3 intransigentes) para que efectúe las gestiones con el partido Autonomista Nacional. Esta comisión formaliza el 12 de junio un convenio con los autonomistas ad referéndum del Comité nacional cívico.

24 de junio. Nuevamente se reúne el Comité nacional de la Unión Cívica para considerar el citado convenio ad referéndum, y en la oportunidad aprueba el proceder de la comisión especial, pero «sin que esto importe pronunciarse sobre el acuerdo».

Los representantes mitristas, a su vez, no aceptan la resolución del Comité nacional y se alzan invocando ser mayoría. El 27 de junio se separan de dicho Comité y fundan la Unión Cívica Nacional con la presidencia del doctor BONIFACIO LASTRA.

El 29 de junio el Comité nacional de la Unión Cívica resuelve separar a los convencionales y delegados que se pronuncien en favor del acuerdo. El 2 de julio aparece el manifiesto de la Unión Cívica antiacuerdista, que define la intransigencia de la agrupación, y diez días después ALEM pasa una nota a los Comités provinciales en la que fija la posición de rotundo enfrentamiento al acuerdo. Nace así una nueva agrupación que, a fines de julio, se denominará Unión Cívica Radical

YRIGOYEN tomará la posta que le dejará ALEM y se erige en líder absoluto de la nueva agrupación. . Su imagen austera, alejada de la figuración social, su intransigencia contra todo acuerdo con los conservadores, el misterio de que gusta rodear a su persona y el tono profético que por momentos adquiere su manera de hablar, pronto lo erigen  en un ídolo, una figura que más que un caudillo político aparece como un iluminado. Toda su vida preferirá definir a la UCR, no como un partido, sino como “la causa regeneradora de la Nación para reconquistar el orden constitucional contra el régimen que lo conculca”. Sabrá organizar al radicalismo en Comités permanentes, convirtiendo a la UCR en el primer partido moderno de la Argentina.

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