La tapera

Las “taperas” no son otra cosa que las ruinas de una casa que ha estado deshabitada durante mucho tiempo. El viento y la lluvia han ido destruyendo poco a poco su estructura y sus paredes, ya sin ventanas ni puertas, comienzan a degradarse y el techo termina por caerse, dejando que los pastos y arbustos invadan su interior. Las “taperas” tenían así, un aspecto muy poco agradable; cubiertas por los pastizales, utilizadas por los animales para hacer allí sus madrigueras y sus nidos, eran el escenario ideal para que la imaginería popular tejiera a su alrededor, fantásticas y terribles historias de “luces malas”, y “aparecidos”, que las inducían a evitar pasar cerca de ellas, porque les tenían miedo.

 

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