LA RAMBLA BRISTOL DE MAR DEL PLATA (19/1/1913)

LA RAMBLA BRISTOL DE MAR DEL PLATA. A comienzos del siglo XX el mundo parecía maravilloso. La “belle epoque” estaba en su apogeo, el progreso parecía no podía tener fin. Lo único que faltaba en Mar del Plata era un paseo a la altura de estas circunstancias y del prestigio que ya en ese entonces gozaba. Decididos a enmendar esta realidad, el 27 de enero de 1908, una asamblea de socios del Club Mar del Plata, resolvió la construcción de la Rambla Brístol, un verdadero símbolo del progreso y el bienestar económico por los que atravesaba el país en esos momentos. Aunque la ciudad de Mar del Plata era ya un centro de reunión de la alta burguesía nacional, donde veraneaban las familias “de apellido” del país y cuando ya había un tren que desde la Capital Federal acercaba a los turistas hacia sus playas y existía el Bristol Hotel, inaugurado en 1888 para recibir a una sociedad refinada, que podría darse el lujo de perder mucho dinero en el casino cercano, dejaba mucho que desear, lo que la ciudad ofrecía a los turistas que deseaban gratificarse con la contemplación de esas hermosas vistas que ofrecía el mar acariciando largas extensiones e blanca arena. La Rambla existente en aquella época era una construcción muy humilde. A fines del siglo XIX consistía en unas pobres instalaciones de madera que fueron destruidas en 1890 por un temporal. Fue reconstruida al poco tiempo, pero en1905 un incendio la redujo a cenizas. A partir de ese momento nace la idea de construir una rambla que estuviera de acuerdo con el adelanto de la ciudad y fue así que el 27 de enero de 1908, una Asamblea de socios reunida en el Club Mar del Plata, resolvió la construcción de una Rambla como la que la ciudad se merecía, una obra que fuera un símbolo del progreso y el bienestar económico por los que atravesaba el país El proyecto fue presentado al Congreso, donde el diputado LÓPEZ BOUCHARDO afirmó: “Es ridículo que en medio de todos los chalés, palacios y demás obras debidas al esfuerzo privado aparezca, como una demostración de la desidia de los poderes públicos, un armazón de madera de unas cuadras de largo, que sólo por espíritu de imitación puede llamarse rambla”. El Proyecto fue aprobado y los trabajos comenzaron el febrero de 1911. La “Sociedad Francesa de Construcción y Obras” estuvo a cargo de la edificación, y los planos pertenecían al arquitecto LUIS JAMÍN y al ingeniero CARLOS AGOTE, autor también del edificio del diario La Prensa, del Círculo Militar y del Club del Progreso. La Rambla, llamada Bristol, como el famoso centro de veraneo británico, se inauguró el 19 de enero de 1913. Del lado de la ciudad, la rambla era un un majestuoso balcón abierto al mar, con una extensión de 400 metros, en la que se levantaba una larga fila de columnas. Se parecía a una galería de una calle de París. Hacia la ciudad formaba una galería con adornos de mayólicas, presentaba cúpulas lujosamente decoradas y vitrales que filtraban la luz del sol. Una espléndida escalera de granito llevaba hasta la parte del paseo. Cada detalle de la construcción había sido elaborado con sentido artístico, desde las mayólicas hasta las cúpulas lujosamente decoradas y los vitrales que permitían el paso de la luz. El día de la inauguración todo era una fiesta. Hasta se había organizado un vuelo desde la capital en cuatro aviones, piloteados por TEODORO FELS, CATALBERT, LUBBE y el teniente ORIGONE. Pero una fuerte ráfaga de viento derribó el avión de Origone, que fue el primer muerto de la aviación argentina y esa noticia ensombreció la ceremonia de inauguración. La Rambla sobrevivió hasta 1941, cuando el Gobierno Municipal, decidió derribarla para hacer una nueva construcción. No faltaron las protestas y el diario La Prensa criticó editorialmente la idea de destruirla porque se encontraba en perfecto estado. Pero las protestas no prosperaron: la “belle epoque” había terminado y muchos sueños también cayeron bajo la piqueta.

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