LA PAZ CON EL BRASIL (27/08/1828)

Pese al éxito de la campaña llevada a cabo por las Provincias Unidas en la guerra contra el imperio de Brasil, el comandante de las tropas vencedoras, el general CARLOS MARÍA DE ALVEAR renunció a su cargo y para reemplazarlo,  MANUEL DORREGO nombró al oriental  JUAN ANTONIO DE LAVALLEJA. El jefe oriental, enemistado con FRUCTUOSO  RIVERA y a espaldas de DORREGO, trató de negociar la paz con el Brasil a cambio de la independencia de la Banda Oriental.

En Buenos Aires, DORREGO se encontraba ante una delicada situación. Su intención original había sido no aceptar los contenidos del Tratado Preliminar de Paz firmado por García (que le había costado la renuncia a RIVADAVIA), continuar la guerra y recuperar la Banda Oriental. Sin embargo, las circunstancias no se lo permitieron: el ejército republicano, de heroica actuación en la guerra con Brasil, estuvo inactivo durante meses, siendo esta circunstancia la causante de una peligrosa disminución de la moral y de su aptitud combativa. Por otra parte, eran numerosas las quejas de los comerciantes ingleses y criollos que se veían perjudicados en sus actividades debido al bloqueo a que sometía al puerto de Buenos Aires la flota imperia; el Banco Nacional creado durante la época de RIVADAVIA  se negaba a prestar el dinero que se necesitaba para continuar esta guerra que los ingleses, sus principales accionistas, no tenían interés en continuar y hasta la opinión pública porteña se había tornado contraria a la guerra, pues el prolongado bloqueo había provocado el encarecimiento y la escasez de los productos extranjeros..

Obligado entonces a tomar una decisión, que iba contra sus deseos, DORREGO envió a RAMÓN BALCARCE y a TOMÁS GUIDO a la capital brasileña para entrevistarse con Lord Ponsonby, enviado confidencial del gabinete inglés que actuaba de mediador aceptado por ambas partes. El 27 de agosto de 1828 se firmó la Convención Preliminar de Paz mediante la cual, las Provincias Unidas y el Brasil reconocían y garantizaban la independencia de la Banda Oriental y los ejércitos ocupantes,  debían evacuar el territorio en el término de dos meses. El ejército en operaciones recibió la orden de regresar y  enterados de la paz firmada que implicaba la pérdida de la Banda Oriental, los unitarios reforzaron su prédica, para arrojar el peso del disconformismo, sobre las espaldas de Dorrego.

En 1829 se instaló en Montevideo una Asamblea General Constituyente con 28 diputados que eligió gobernador y capitán general provisional al general argentino JOSÉ RONDEAU y el 18 de julio de 1830, con la aprobación de Argentina y de Brasil,  se juró en Montevideo la Constitución, que fue sancionada por el Congreso y se eligió primer presidente constitucional de la Banda Oriental al general FRUCTUOSO RIVERA.

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