LA MUERTE DE LUÍS VIALE (24/12/1871)

En la noche del 24 de diciembre de 1871 se produjo en el Río de la Plata, en el trayecto entre Buenos Aires y Montevi­deo, una tragedia que costó la vida a 121 personas y dejó para el recuerdo,  una heroica muerte, la del ciudadano italiano LUIS VIALE, que decidió morir para salvar la vida de una señora embarazada. Esa noche, siendo las 2 de la madrugada, el vapor “América”, que hacía “la carrera” entre los puertos de Buenos Aires y Montevideo, naufragó.

El “América” era un barco vapor de gallardas líneas, construido en Boston, con ruedas de paletas, similar a los que recorrían el río Mississipi en Norteamérica e iba acompañado por el “Villa del Salto, fletado en esa ocasión, debido a la gran demanda de pasajeros que había tenido este viaje. Ambas naves habían partido desde el puerto de Buenos Aires en la noche del 23 de diciembre y el “América” llevaba algo menos de 200 personas a bordo, entre tripulación y pasajeros. Algunos de estos últimos, se habían embarcado con la intención de pasar las fiestas de fin de año en Montevideo, pero la mayoría pertenecía a familias  “acomodadas” que escapaban de la terrible epidemia de fiebre amarilla que ese verano se había abatido sobre Buenos Aires y entre ellos, se encontraban el matrimonio de AUGUSTO MARCÓ DEL PONT y su esposa CARMEN, que estaba embarazada, y un amigo de la pareja, un acaudalado comerciante italiano llamado LUIS VIALE, uno de los fundadores del Banco de Italia y del Hospital Italiano en Buenos Aires

El capitán del “América”, era toda una garantía  para la seguridad del barco y los pasajeros. BARTOLOMÉ BOSSI se llamaba y era un genovés de cincuenta y dos años, que desde muy joven se había radicado en Buenos Aires. Tenía un astillero en la Boca y en 1859 comandaba el vapor “Pampero”, que también hacía la “carrera” entre Buenos Aires y Montevideo. Exploró el Paraná,  el Uruguay, en 1860 el Mato Grosso y después de 1873, los canales fueguinos y la costa chilena, publicando varios libros sobre el tema.

Esa noche hubo baile a bordo, y cuando todos se retiraron a descansar, el capitán ROSSI, decidió alcanzar al “Villa del Salto” para ganar una apuesta sobre quién llegaría primero a Montevideo. Ordenó darle máxima presión a las calderas, y éstas, que no pudieron soportar el esfuerzo, estallaron provocando un feroz incendio que rápidamente se propagó por toda la nave.

En medio de escenas de pánico, el vapor comenzó a hundirse y mientras tripulación y pasajeros luchaban por un lugar en alguno de los únicos dos botes que había, muchos se arrojaron al agua con salvavidas. LUIS VIALE, que ya tenía puesto el suyo, se arrojó al agua y se encontró en medio del oleaje con sus amigos Marcó del Pont y su señora Carmen. Sin dudarlo, le ofreció a ésta su salvavidas, diciéndole: “Usted es joven y tiene otra vida que salvar”. Pocos minutos después, el marido de Carmen y su salvador, desaparecieron entre las olas.

Y aunque el barco “”Villa del Salto” retrocedió y logró rescatar a 70 sobrevivientes, entre ellos a Carmen Marcó del Pont, 121 personas, entre pasajeros y tripulantes  perecieron  ahogadas a quemadas en esta tragedia, que causó gran consternación en Buenos Aires,  pues la mayoría de los muertos eran vecinos de la ciudad. En 1928, un grupo de residentes italianos, reunió fondos para levantar una estatua a Luís Viale, símbolo de heroísmo y solidaridad y hoy se la puede ver en la Costanera Sur, mirando al mar que lo llevó.

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