LA LEYENDA DEL POMBERO

Viento norte caluroso que sopla al caer la tarde  y que trae nubes de mosquitos, obligando a usar mosquitero. Según la leyenda para ser su amigo y evitar ser llevado hasta el infierno por él,  había que dejarle comida ya que “le gustaba el locro y mascar tabaco”, presentes que se tenían que dejar de noche y que si habían sido de su agrado, lo avisaba con un característico silbido que demostraba su amistad, y se podía seguir vivo, tras su paso. La creencia popular lo veía como un personaje petiso, morrudo, con el pelo largo, un ojo tapado y sombrero grande. El silbido estridente que perturbaba la tranquilidad, lo identificaba como un ser demoníaco.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.