LA JUNTA GRANDE (18/12/1810)

LA JUNTA GRANDE. Con el objeto de dar mayor participación a las provincias en los asuntos de gobierno del nuevo estado, el 26 de Mayo se decide instalar la Junta Grande integrada con los miembros de la Junta Provincial Gubernativa del Río de la Plata (la Primera Junta), creada el 25 de mayo de 1810 más los representantes de cada uno de los estados provinciales, “lo que le permitirá gobernar con bases más amplias y representativas”. El plan concebido por los adversarios de MARIANO MORENO, consistía en incorporar esos Representantes a la Junta con carácter de simples vocales, para dar satisfacción a SAAVEDRA, en desmedro del Secretario y aplazar todo lo posible la reunión del Congreso. La fracción conservadora deseaba que el movimiento revolucionario continuara sin definirse, a la espera de los sucesos que agitaban la península española. Al no reunirse el Congreso, no podía dictarse una Constitución, ni tampoco cortar definitivamente los vínculos políticos con España.

A fines de junio, comienzan a llegar a Buenos Aires los diputados electos por los Cabildos del interior con documentos relativos a sus poderes y la misión que les era encomendada. En general estos textos estaban redactdos con vaguedad y la mayoría de los representantes partieron con la certeza de que debían reunirse en este Congreso, estando advertidos para impedir cualquier intento de imponer un centralismo por parte de Buenos Aires. A mediados de diciembre ya se conocía el nombramiento de catorce diputados, nueve de los cuales ya estaban en Buenos Aires, entre ellos el deán GREGORIO FUNES —representante de Córdoba— quien se solidarizó con Saavedra pues ambos coincidían en que Moreno se estaba adelantando a los sucesos, en una actitud que podría perjudicar a la Revolución. Con motivo del decreto del 6 de diciembre, que fue muy censurado por la opinión opositora— el Deán propuso a Saavedra, la incorporación de los diputados. En la sesión del 18 de diciembre, la Junta en pleno recibió a nueve diputados: GREGORIO FUNES (Córdoba), SIMÓN GARCÍA DE COSSIO (Corrientes), FRANCISCO DE GURRUCHAGA (Salta), MANUEL IGNACIO MOLINA (Mendoza), JOSÉ ANTONIO OLMOS DE AGUILERA (Catamarca), JUAN FRANCISCO TARRAGONA (Santa Fe), MANUEL FELIPE MOLINA (Tucumán), JULIÁN PÉREZ (Tarija) y JUAN IGNACIO GORRITI (Jujuy) y en nombre de ellos habló el Deán Funes argumentando que “Buenos Aires” no tenía títulos legítimos para elegir por sí sola a los gobernadores” y que a la Junta “no se le presentaba otro remedio más legal, seguro y equitativo, que la asociación de los diputados provinciales con sus vocales”.

Funes sostuvo que el gobierno no contaba con la confianza pública y que entonces “le era necesario reparar esta quiebra, con la incorporación de los diputados que los mismos estados descontentos reclamaban”. La mayoría de los integrantes de la Junta, se mostraron contrarios a la incorporación de los representantes del interior, basando su oposición en que “el propósito de los diputados era integrar un Congreso; b) no debían incorse a esta Junta, porque ésta era un organismo provisorio y c) la invitación que figuraba la circular del 27 de mayo “había sido un rasgo de inexperiencia, labia acreditado después enteramente impracticable”. Para solucionar el problema, se dispuso efectuar una votación conjunta, es decir, “reunidos los vocales de la Junta con los diputados provinciales presentes”. Catorce lo hicieron en favor de la incorporación a la Junta de Buenos Aires y sólo dos —Moreno y Paso— se opusieron.

Los diputados del interior, lógicamente favorables a la incorporación eran nueve (los nueve que habían aceptado la convocatoria, sabiendo que así le hacían el juego a Saavedra), mientras que la Junta se encontraba reducida a siete vocales por ausencia de Castelli y Belgrano. Saavedra dio su voto afirmativo, basado en la “conveniencia pública”, y le siguieron t; por su parte, Larrea y Azcuénaga que lo hicieron argumentando la unidad política. Moreno fundamentó su voto negativo, en que la incorporación de los diputados “era contraria al derecho y al bien general del Estado”.

En virtud de esta medida, continuaron en sus cargos Cornelio SAAVEDRA, Juan José CASTELLI, Manuel BELGRANO, Miguel de AZCUÉNAGA, Manuel ALBERTI, Domingo MATHEU, Juan LARREA, Mariano MORENO, Juan José PASO y se incorporan los siguientes Delegados de las provincias del interior: GREGORIO FUNES, MANUEL FELIPE MOLINA, JOSÉ SIMÓN GARCÍA DE COSSIO, MANUEL IGNACIO MOLINA, JOSÉ ANTONIO OLMOS, JUAN IGNACIO GORRITI, FRANCISCO DE GURRUCHAGA, JUAN FRANCISCO TARRAGONA, JOSÉ JULIÁN PÉREZ, MARCELINO POBLET, JOSÉ IGNACIO MARADONA y FRANCISCO ORTÍZ DE OCAMPO. El Brigadier SAAVEDRA ejerció la Presidencia hasta el 28de agosto de ese año, y a partir de esa fecha lo hizo Domingo MATHEU. Con la incorporación de los diputados provinciales quedó constituído un nuevo organismo provisorio de gobierno que se llamó “Junta Grande”. A partir de ese momento —dice el historiador Ravignani “surge un nuevo elemento político: “el factor provincial”, que comienza a tener la consistencia de una facción, para convertirse en partido, lo que gravitará de una manera singular en la contextura del Estado Argentino”.

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