LA JOVEN ARGENTINA” (23/6/1838)

LA JOVEN ARGENTINA”. Un grupo de jóvenes, deseando reeditar la desaparecida Asociación de Mayo, embarcados en un nuevo esfuerzo para instalar un foro de discusión que permita el fortalecimiento de los ideales de Mayo, en esta fecha se reunió en la casa del incansable ESTEBAN ECHEVERRÍA que tenía entonces 33 años y era el líder de un movimiento progresista y romántico que intentaba regresar a los ideales que impulsaron la Revolución de Mayo. El encuentro se realizó por la noche y en secreto, tratando de burlar la vigilancia de la Mazorca, pues no olvidaban que Rosas ordenara el cierre del Salón Literario y se clausurara la librería de MARCOS SASTRE, donde los intelectuales solían encontrarse. A la reunión asistieron alrededor de treinta hombres y acallados los entusiasmos que provocaba este nuevo desafío en hombres ansiosos de libertad, dejaron constituído un movimiento que llamaron “La Joven Argentina”. Bajo la influencia de las corrientes filosóficas que estaban de moda en Europa, la organización copió así la estructura de una logia secreta, buscando una solución a los problemas del país que lograra superar los enfrentamientos entre unitarios y federales, porteños y provincianos, caballeros y gauchos. ECHEVERRÍA abrió la reunión con un discurso en el que se condenaba la corrupción y la traición. Los miembros del grupo se comprometieron a propagar sus principios y a estudiar diferentes aspectos de la conflictiva realidad nacional para intentar hallar soluciones prácticas y confeccionaron. Hicieron luego una lista de las quince palabras que consideraban como un símbolo del pensamiento de la nueva generación y leyeron lo que llamaron estas “palabras simbólicas” que resumían los principios de la sociedad a la que aspiraban. Entre ellas figuraban la fraternidad, la igualdad y la libertad. La asociación, el progreso, la continuación de las tradiciones progresistas, la emancipación del espíritu americano y la organización de la Patria sobre una base democrática, conjunto de ideales éstos que fueron la base del Dogma Socialista, escrito tiempo después por Esteban Echeverría. Dispusieron que fueran sus Presidente, el poeta ESTEBAN ECHEVERRÍA y su Vicepresidente, el doctor JUAN MARÍA GUTIÉRREZ, quedando el resto de los asistentes a este acto inaugural, Carlos TEJEDOR, Jacinto PEÑA, Juan Bautista ALBERDI, Félix FRÍAS, Miguel IRIGOYEN, Vicente Fidel LÓPEZ, Benito CARRASCO, Miguel Cané, JOSÉ MÁRMOL y Enrique LAFUENTE en calidad de miembros participantes. En noches siguientes se realizaron otras reuniones, siempre en diferentes lugares, hasta que un día la Mazorca dejó una advertencia en una de las casas. Echeverría supuso la existencia de un traidor y advirtió: “Estamos vendidos y la tiranía nos acecha. Sería imprudente y temerario continuar nuestras reuniones” y propuso que los encuentros se suspendieran para evitar sacrificios inútiles. El grupo comenzó a dispersarse y muchos de sus miembros se exiliaron en Montevideo.

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