LA GRAN ENTRADA (1543)

La llamada Gran Entrada, fue la primera penetración española procedente del Perú y se expandió hasta el Tucumán, para iniciar su conquista y colonización. En 1543, VACA DE CASTRO se hallaba abocado a la tarea de intentar restaurar el orden en Perú luego de la guerra que se había suscitado entre los mismos conquistadores españoles. En un esfuerzo para recompensar a los soldados y para mantenerlos ocupados, organizó y financió varias expediciones con el fin de conquistar nuevas y probablemente ricas tierras para España. DIEGO DE ROJAS, oficial español de Burgos, que se había distinguido en las conquistas de Nicaragua y Perú, fue puesto al mando de la expedición con destino al sudoeste.

Bien provisto y con por lo menos doscientos hombres, incluyendo a oficiales y soldados, Rojas partió de Cuzco en mayo o junio de 1543, conduciendo la “gran entrada”, como se la conoció, a través de los Andes y en dirección al sur, hacia las tierras subtropicales de los indios diaguitas y calchaquíes en el noroeste argentino. Habiéndose enfrentado constantemente con ataques indios, Rojas fue muerto en 1544 y FRANCISCO DE MENDOZA tomó su lugar y se dirigió al este, en dirección al río Carcarañá, siguiendo su curso hasta el Paraná hasta llegar a las ruinas del fuerte de GABOTO el “Sancti Spíritus.

El descubrimiento de una carta, que había sido enterrada allí .por DOMINGO MARTÍNEZ DE IRALA, destinada a cualquier español que llegara a ese lugar, con instrucciones para llegar a Asunción, dio lugar a controversias entre los hombres de Mendoza. Algunos de ellos deseaban remontar el río hacia la nueva ciudad española y otros regresar a Perú. Estos últimos prevalecieron y en 1545, Francisco de Mendoza fue muerto por sus disconformes compañeros. Finalmente, en 1546, un grupo de aproximadamente ochenta hombres, los únicos que quedaban de aquella arrogante expedición, regresó a Perú. Los logros inmediatos de la “gran entrada” parecieron no tener importancia pero a la larga los resultados justificaron su nombre.

A pesar de que no fue la primera expedición española que ingresó en el noroeste argentino —los hombres de Almagro habían transitado esa tierra algunos años antes, en su ruta hacia Chile— la expedición de Rojas fue la primera en abrir el camino desde Perú hacia el Río de la Plata. Su información respecto de caminos, in­dios, clima, recursos naturales, etc., constituyó las bases para el éxito de las siguientes expediciones con el fin de establecer asentamientos y gobiernos españoles en Tucumán. Uno de los sobrevivientes de esta expedición, fue JUAN DE GARAY, protagonista después de un importante papel en en la instalación de las ciudades de Santa Fe y Buenos Aires en el área del Río de la Plata.

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