LA FONDA DE LOS TRES REYES (20/4/1830)

LA FONDA DE LOS TRES REYES. El 20 de abril de 1830 se cerró la famosa “Fonda de los Tres Reyes”, que fue escenario de muchos acontecimientos históricos. En la zona de la Recova y de la Plaza Mayor existían por entonces muchas fondas donde la gente se reunía para almorzar y donde también se preparaban viandas para las casas particulares. Pero la Fonda de los Tres Reyes fue en especial lugar de encuentro y desencuentro de los personajes de la época. Estaba ubicada en la calle del Santo Cristo (hoy 25 de Mayo) y pertenecía a un italiano llamado JUAN BONFIGLIO. Allí comían diariamente los miembros de una de las primeras sociedades masónicas de la ciudad, conocida como “San Juan de Jerusalén de la felicidad de esta parte de América”. Alrededor de sus mesas se encontraban funcionarios y comerciantes para arreglar negocios que muchas veces se relacionaban con el contrabando. Durante la invasión inglesa de 1806 y según el relato de un oficial inglés de nombre GILLESPIE, atendía allí una moza que enfrentó duramente a los oficiales españoles y criollos por no haber defendido a la ciudad con suficiente coraje. Gillespie cuenta también que a pesar de los rencores, había compartido su mesa en la posada con españoles y porteños y con ellos había comido tocino y huevos. El inglés recordaba con especial gratitud al dueño de la fonda porque después de la Reconquista dio asilo, comida y dinero a los ingleses prisioneros y ese fue el lugar elegido para la despedida. Bonfiglio estaba orgulloso de su establecimiento en el que trabajaba toda la familia y que, según sus palabras, era “un lugar acogedor, capaz de recibir huéspedes de importancia, digno de una gran ciudad”. En 1806 elevó una queja a las autoridades, cuando un grupo de soldados provocó destrozos, rompió fuentes, platos y tazas y lo enfrentó con insultos para después retirarse sin pagar el hospedaje. En la fonda se alojó varias veces un famoso espía británico llamado JAMES FLORENCE BURKE, quien en 1809 tuvo una entrevista con CASTELLI y RODRÍGUEZ PEÑA en ese mismo local. La fonda, en realidad, no dejó de funcionar totalmente pero en esa fecha, cambió de nombre y de dueño.

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